Si no estamos atentos, la educación física en la esuela puede constituirse en una experiencia anestésica.

Una experiencia verdaderamente anestésica, es cuando cerramos nuestros sentidos, y nos adormecemos a lo que está sucediendo. Y que es totalmente diferente a vivir una experiencia consciente, en la que nuestros sentidos están funcionando en su mejor forma, cuando estamos presentes en el ahora, y cuando estamos excitados por aquello que estamos experimentando. Podríamos decir que es cuando sentimos que estamos llenos de vida haciendo lo que hacemos.

La educación física también puede constituirse en una experiencia adormecedora.

Por ejemplo cuando se mide el conocimiento sobre las reglas de un deporte por medio de exámenes estandarizados, en lugar de utilizarlos para diagnosticar la situación y habilidad de cada niño en particular. También, cuando de imparten clases a través de libros y manuales, y se solicitan trabajos prácticos escritos basados en la búsqueda de datos. Información sobre los que, luego, se los evalúa.

De esta forma los docentes a cargo de la educación física en las escuelas, se suman  a las legiones de educadores dormidos y adormecedores que pierden la maravillosa posibilidad de expresarse con creatividad e innovación, y así contagiar con su ejemplo a sus alumnos.

No  permiten que sus alumnos puedan encontrar la calma a través del contacto con la conciencia corporal, la respiración, la relajación, y el contacto con el medio natural. Por supuesto asimismo además de impedirles experimentar con su creatividad.

La educación física siempre ha contribuido fuertemente a lo largo de la historia con desarrollar habilidades y obtener pericia en una actividad física determinada.

Como materia escolar ha ayudado a los alumnos adolescentes a perfeccionar sus acciones, a adquirir un método para perfeccionarse por medio de la práctica y la motivación paras realizar una actividad física, un deporte, una competencia, etc.

También ha sido de invaluable ayuda para convertir jóvenes que hacen actividad física en jóvenes apasionados por lo que hacen, por medio de la motivación constante.

Pero además y yo diría que “principalmente”, la educación física en la escuela permite explotar la creatividad de cada chico.

Seguramente se pueden encontrar ejemplos de soluciones creativas frente a situaciones adversas durante la vida adulta, en las que es clara la relación con los deportes y las actividades físicas realizadas en la primera juventud. Existen muchas historias reales de profesionales que han sabido superar situaciones críticas y emprender proyectos visionarios gracias a habilidades y valores aprendidos en sus deportes juveniles. Es más, estas actividades conforman una de las conexiones más directas con el mundo del trabajo y el desarrollo personal.

Porque y cómo llego la educación física en las escuelas a constituir un espacio adormecedor y adormecido no deja de asombrarme. Pero lo que importa ahora es que sea lo que nos haya indicado ese camino, tenemos que ir exactamente en la dirección contraria y cambiar para que todos los involucrados en el proceso de enseñanza-aprendizaje vivan experiencias conscientes.

En el ámbito específico de la materia, que es invariablemente el de deportes o de actividades físicas, es importante abrir el juego y la participación.

Sembrar un clima apropiado de trabajo, sin emitir juicios personales y que en todo caso el grupo será el crítico de cada idea para que subsista la más acertada.

Generar preguntas, rastreando en las experiencias.

¿Qué hiciste cuando…?; ¿Qué fue importante?;

Para tomar tal decisión, ¿En qué pensaste?; Si volvieras a hacerlo, ¿Qué tendrías en cuenta?, ¿Por qué?;

Observando el accionar de un compañero: ¿Qué opinas de su acción?, ¿Qué hubieras hecho en su lugar?.

Insistiendo en que no hay un resultado bueno o malo.

La creatividad no se produce con memorización de datos. La creatividad se nutre de conocer y conectar. Y la educación física en la escuela también es vital en ese proceso

Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

Fuentes:
“La educación física escolar y la creatividad, oportunidades y estrategias didácticas”. http://www.redaf.gob.ar/
“Cuando la educación se empeña en ser una experiencia anestésica”. http://danielolguin.com.ar/?p=3131
“La deserción escolar no comprende a los aburridos, apáticos, desinteresados…” http://danielolguin.com.ar/?p=3031
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