La Etica y el uso de Internet.

COMPORTAMIENTO EN EL CIBERESPACIO[i]

La necesidad de un código ético para transitarlo adecuadamente.

El uso de las nuevas formas de comunicación por parte  de gran cantidad de niños hace necesario establecer normas básicas de comportamiento ante las mismas.

Ingresar a un nuevo entorno cultural nunca es sencillo. Supongamos que tomamos a un estudiante de nuestra escuela, lo sacamos de su aula de clase y lo sentamos a almorzar con una familia Masai en el África. ¿Cómo debe comportarse el joven? ¿Cómo debe consumir los alimentos? ¿Con la mano? ¿Con algún utensilio? ¿Quién toma el primer plato? Hace falta que alguien, o alguna información precisa, que lo introduzca en las costumbres básicas de esta tribu porque, de lo contrario, nuestro estudiante estará desubicado y no sabrá qué hacer. O peor lo que haga lo hará mal, y hasta podrá dañar con su actitud a otras personas. Algo similar ocurre cuando ingresamos al ciberespacio. Este es un lugar inmenso[ii] por no decir casi infinito, indefinido, cambiante, y que alberga cada vez a más personas de todo el planeta.  Todas ellas provenientes de diferentes culturas, todas ellas con diferentes intereses y motivaciones. Sumado al hecho de que cuando alguien compra un computador y contrata un prestador de servicios de Internet, habitualmente no hay nadie que le indique el modo ético de usarlo; soporte técnico encontrará fácilmente, pero rara vez recibirá apoyo para determinar si el uso que da a la herramienta es correcto o no.

Ahora bien, si bien, como en cualquier comunidad humana se crearon leyes claras que sancionan y normalizan los comportamientos de todos los habitantes del ciberespacio, para lograr que esta comunidad formada en el espacio virtual logre convivir sin problemas. También es cierto que, como en toda comunidad humana la mera existencia de las leyes no es suficiente para que éstas se cumplan. Puede haber muchas regulaciones pero, si la gente no las sigue, es casi como si no existieran. Y como con penalizar, no basta. Es necesario entonces, que exista además un proceso formativo y educativo para que tales normas sean apropiadas, interiorizadas y aplicadas.

Surge entonces la necesidad de crear algo más que leyes para reglamentar y sancionar a los usuarios; hace falta una suerte de manual o código de conducta que eduque a aquéllos que habitan y habitarán el ciberespacio.  Y que oriente y regule el uso cotidiano de las nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación, en tanto proporcionará lineamientos concretos acerca de las precauciones y responsabilidad a mantener al recurrir a los servicios de las mismas, promoviendo su uso ético. Persiguiendo evitar comportamientos perjudiciales de los usuarios del ciberespacio hacia ellos mismos y hacia otros, de manera que, tendiendo a que con el tiempo y la constancia, estos comportamientos se vuelvan hábitos de acción.

Como base para la elaboración de un código de ética podemos tomar por ejemplo los diez mandamientos del Instituto de Ética e informática del Computer Professionals for Social Responsibility (http://cpsr.org)[iii].

1. No usar el ordenador para hacer daño a otras personas.
2. No interferir (o intervenir) el trabajo informático de otro.
3. No husmear en los ficheros informáticos de otro.
4. No usar un ordenador para robar.
5. No usar el ordenador para levantar falso testimonio.
6. No copiar ni usar como propietario software por el que no se pagó licencia.
7. No emplear los recursos informáticos de terceros sin autorización o compensación.
8. No adueñarse del trabajo intelectual de otro.
9. Evaluar las consecuencias sociales del programa informático o el sistema que está diseñando.
10. Emplear la informática asegurando el respeto y la dignidad del ser humano.

Si bien pueden parecer  normas alejadas a nuestra idiosincracia, en realidad no lo son y pueden ayudarnos a que, en colaboración con nuestros alumnos, en clase, podamos elaborar un código ético de conducta que nos permita trabajar y sentirnos cómodos cuando usamos las Nuevas Tecnologías Informáticas y de la Comunicación.

“MAS VALE ENCENDER UNA VELA QUE MALDECIR LA OBSCURIDAD”

D.O.


[i] Según: Guía Metodológica para Apropiación Escolar del Código de Conducta “Tus 10 comportamientos digitales” (http://www.tusdiezcomportamientosdigitales.com); y artículo “Ética e Informática: ¿Es necesaria una reflexión ética sobre el uso de las nuevas tecnologías?” Escrito por José Cuerva el viernes, 22 de abril de 2005 en TIC y Web 2.0 publicado en http://www.aulablog.com/etica-e-informatica-es-necesaria-una-reflexion-etica-sobre-el-uso-de-las-nuevas-tecnologias.
[ii] Cómo dice J. P. Barlow (http://homes.eff.org/~barlow/library.html): “Imagine el descubrimiento de un inmenso continente de dimensiones desconocidas. Imagínese un nuevo mundo con tantos recursos que toda nuestra codicia no lo pudiera agotar; con más oportunidades empresariales que empresas que pudieran explotarlas y un estado del bienestar que se extiende y desarrolla paulatinamente” “Imagine un lugar: 1. Dónde los intrusos no dejan huellas. 2. Dónde los bienes pueden ser robados un sinnúmero de veces y quedarse a la vez en posesión de sus dueños originales. 4. Dónde empresas de las que nunca oíste hablar pueden poseer datos de tus asuntos personales.”
[iii] C.P.S.R.: is a global organization promoting the responsible use of computer technology. Founded in 1981, CPSR educates policymakers and the public on a wide range of issues. CPSR has incubated numerous projects such as Privaterra, the Public Sphere Project, EPIC (the Electronic Privacy Information Center), the 21st Century Project, the Civil Society Project, and the CFP (Computers, Freedom & Privacy) Conference. Originally founded by U.S. computer scientists, CPSR now has members in 26 countries on six continents.
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El valor de las afirmaciones positivas.

Todos los pensamientos que hemos tenido viajaron por nuestro organismo biológico y activaron una reacción fisiológica. Todos los pensamientos, al margen de su contenido, entraron en nuestros sistemas corporales en forma de energía y produjeron reacciones biológicas que luego se almacenaron en la memoria de nuestras células. Así, nuestra biografía se teje en nuestro sistema biológico, poco a poco, lentamente, día a día. Es por ello que todo pensamiento posee una energía que nos fortalecerá o nos debilitará.

Está claro entonces que no tenemos tiempo para  perder en pensamientos negativos. Cada vez que pensamos un pensamiento que nos hace sentir mal de cualquier manera, no sólo hemos perdido la oportunidad de tener un pensamiento positivo y crear una gran vida para nosotros mismos, sino que hemos ampliado el montón de pensamientos negativos que traen experiencias incómodas y nocivas para nosotros.

Debemos aceptar que nuestro poder está en los pensamientos que elegimos pensar hoy. Que cada pensamiento que pensamos estará creando nuestro futuro. Y que podemos aprender a pensar positivamente por medio de afirmaciones positivas. Precisamente los momentos que dedicamos en afirmar, son los momentos en los que creamos nuestros mañanas. Son los momentos en que nos convertimos en arquitectos de nuestra vida.

Una afirmación es una declaración que nos hacemos a nosotros mismos, y que si la usamos constantemente, llega a convertirse en una creencia que siempre producirá resultados, a veces en formas que ni siquiera podemos imaginar.

Podemos decirnos en voz alta o pensar para nosotros mismos una afirmación durante todo el día, como por ejemplo, podemos decirnos una y otra vez:  “Está todo bien”, o “Sí, puedo hacerlo!”, o “Estoy mejor, mejor y mejor. Mejor en toda forma y sentido”, o “Yo soy el único pensador en mi mente, y yo elijo pensar pensamientos alegres, felices, amorosos”. O podemos tener una lista de 20 afirmaciones y decir o escribir una cada día. El número de veces que decimos o escribimos una afirmación realmente depende de cada uno.

Pero lo cierto es que si queremos, podemos pensar en cosas que nos hacen sentir feliz. Podemos pensar sólo en todo lo bueno en el mundo. Podemos saludar el día con una sonrisa. Podemos expresar gratitud a cada paso. Podemos amar a nuestros cuerpos. Podemos ser nuestro mejor amigo. Podemos siempre elegir tener pensamientos positivos.

Y, si llega un pensamiento negativo, lo CANCELAMOS!. Nos repetimos que lo CANCELAMOS y seguimos positivamente. Sin lucha ni oposición, lo CANCELAMOS y seguimos.

Sí bien se necesita voluntad para obtener el control sobre nuestros pensamientos, vale la pena intentarlo. La recompensa es ver día a día como nuestras vidas se convierten en los más alegres, amorosas, saludables, fabulosas y prósperas experiencias.

Piensa bien y saldrá bien!

Fuente:
Louise L. Hay, “Tus pensamientos crean tus mañanas”. http://www.healyourlife.com.  Autora del bestseller internacional “Usted puede sanar su vida”. Con más de 50 millones de libros vendidos en todo el mundo. Conferencista durante más de 30 años  ayudando a la gente de todo el mundo a descubrir y poner en práctica todo el potencial de sus propios poderes creativos para el crecimiento personal y auto-curación.
Caroline Myss, “La medicina de la energía”. Autora y conferencista internacional en el campo de la conciencia humana. http://www.myss.com

 

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Libertad de elegir aun en nuestro mundo digital de cada día.

Consciente o inconscientemente siempre estamos eligiendo. No elegir, es también efectuar una elección, elegir no elegir. Lo cierto es que, como seres humanos, siempre somos capaces de tomar decisiones que dirigen el rumbo de nuestra vida, y que crea la vida que vivimos. Así, en cada momento de nuestro vivir tenemos la posibilidad de generar nuevas actualidades.

Ahora bien, nuestra libertad para elegir autónomamente está siendo influenciada en el mundo digital que nos orienta hacia determinadas decisiones. Pareciera que somos libres de nuestras elecciones, pero, es muy posible que muchas de nuestras cotidianas elecciones hayan sido influenciadas digitalmente. Cuando usamos las redes sociales o buscamos alguna información en el mundo digital, en realidad estamos permitiendo que se conozcan nuestras preferencias y deseos, posibilitando que alguien más que nosotros  se apodere de nuestra capacidad de decidir y hasta decida por nosotros.

Es cierto, que el mundo digital y las redes nos facilitan la vida de muchas formas, pero hay un precio que estamos pagando por ello, y sin darnos cuenta. La información que estamos cediendo no solo les sirve a las empresas tecnológicas para mejorar el servicio que nos entregan, también es información que vuelve, luego, en forma de anuncios, noticias, señales, indicaciones que pueden, y muchas veces logran, influenciar nuestras decisiones.

No se trata, estimo, de vivir sin las redes y la digitalización que nos rodea y de la cual nos valemos para mejorar nuestra cotidianeidad. Sino de estar dispuestos a reflexionar sobre el modo de vivir que estamos llevando, y sobre hacia dónde pueden estar llevándome nuestras decisiones inconscientes e influenciadas digitalmente.

Siempre, entre el estímulo y la respuesta hay un espacio; y en ese espacio reside nuestra libertad y nuestra facultad para elegir la respuesta. Si lo queremos, podemos de elegir la respuesta adecuada y que nos es más conveniente. Claro, se requerirá consciencia, atención y reflexión.

Creo que, especialmente cuando interactuamos digitalmente de la forma que sea, y a pesar de la andanada de información que recibimos, debemos no olvidar cual es el mundo que queremos conservar, que no deseamos dejar ir o cambiar o dejar de intentar alcanzar. Y, elegir en tal sentido.

Piensa bien y saldrá bien.

D.O.

 

 

Fuente: Paulo Henríquez Munita “¿Cómo salvar nuestra autonomía de elección en el mundo digital?” Matríztica, 03 Mar 20210. http://comunidad.matriztica.org/?p=22445
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Vacunación. Nada nos tiene que tomar por sorpresa.

Sabíamos lo que estaba pasando y, si no lo sabíamos, al menos imaginábamos que algunos recibirían las vacunas antes que otros.

No nos puede sorprender que políticos, allegados, amigos, familiares de éstos, hayan recibido vacunas que no les correspondía, cuando adultos mayores y personal de salud que aún siguen esperando las que sí les corresponden.

No podría ser de otro modo. Son las formas de nuestra política, de nuestros políticos. De todos ellos.

A pesar de que hoy el escándalo apunta a un gobierno y a un partido, en realidad no posee distinción partidaria. Siempre existieron, alternadamente en el poder, tanto los políticos, funcionarios, y dirigentes que se quedaron con algo que le pertenecía al Estado y a nosotros, la sociedad, como los que debían controlar, verificar, observar, y no lo hicieron.

El escándalo de la vacunación es el último en una serie ya larga de escándalos de este y anteriores gobiernos, de la “casta” política y de la dirigencia en general.  El mote de VIP reúne a todos ellos, que se unen en un partido único, el de ellos. El de los políticos.

La situación desmoraliza seguramente a políticos serios, honestos y trabajadores, que los hay, aunque en minoría. Pero, estos tampoco asombrarse. Es el resultado del fracaso de todos los políticos y dirigentes en casi 40 años, durante los cuales los fracasados se fueron turnando en el poder, siempre con lamentables consecuencias para nosotros, la sociedad.

El ex presidente Eduardo Duhalde ha señalado ser “…parte de una generación fracasada, de una generación que le echa la culpa a otros permanentemente…. Y que no somos modelo para nadie”.[1]

Lo cierto es que la vacunación ha terminado siendo un testimonio de la mediocridad mayoritaria en el sector público, y de los privilegios que siempre poseen los amigos del poder. Que es el grupo de individuos y familias privilegiados, sea que basen sus privilegios en un discurso centrado sea en lo nacional y popular, o en la libertad de los mercados y el capitalismo más duro. En nombre de sus ideales y sus dogmas e ideales se permiten hacer lo que quieran, y justifican cualquier tipo de acciones.

Debemos observar que cualquier situación importante para la sociedad, como el de la vacunación, siempre se convierte en el componente de un determinado interés político utilizado por aquellos que políticos que gobiernan y de los que aspiran a gobernar.

Además, debemos tomar conciencia de que mantenernos en crisis constante y al borde de explotar, sólo construye buenos resultados para unos pocos, los mismos de siempre. Los políticos de siempre. La muestra de ello es que llegaron hasta aquí a pesar de tantos escándalos pasados. Poseemos la experiencia -nefasta, por cierto- del “que se vayan todos”. Y no se fue nadie.

Debiéramos no olvidar y estar atentos. Y cuando nos toque expresarnos en las urnas, observar los nuevos discursos que nuevos dirigentes o aquellos que pertenecen hoy a una minoría honesta, se animen a llevar adelante. Observar si persiguen una verdadera equidad que comprenda una real oportunidad de acceso a los derechos,  la mejor transparencia de la gestión de gobierno y su control, y  el mayor respecto por la ciudadanía.

El escándalo de las vacunas, que, en otros contextos la reacción de la sociedad sería la de indignación, esta vez merece que también conlleve algo más. Entiendo que así debiera serlo. Si este no es un límite, ¿Cuál lo sería?

Dicho límite debería estar fijado en no volver a dar lugar -ni poder- a los que llegaron hasta aquí, reiterándose, alternándose, y hasta transmitiéndose hereditariamente hasta el lamentable presente.

¡Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

[1] Infobae, 25/02/2021. Ver: ttps://www.infobae.com/politica/2021/02/25/eduardo-duhalde-soy-parte-de-una-generacion-fracasada-no-somos-el-modelo-de-nadie/
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Miserabilidad de Pandemia.

La pandemia muestra lo mejor y lo peor de nuestra humanidad. Desde actos de generosidad y solidaridad, hasta acciones miserables y despreciables, en tanto la mala intención manifiesta sin importar el daño que se causa.

Las políticas y estrategias que adoptaron cada uno de los países dependió de sus respectivas idiosincrasias y culturas, pero también, y especialmente, del estilo del gobierno de turno.

Así, en la Argentina, el gobierno, en un principio, hizo caso omiso de las advertencias de la comunidad científica, minimizado los efectos de la pandemia en la salud de las personas.

Pero, luego, también permitió que “privilegiados”, fundamentalmente en virtud de cercanías políticas, se vacunen antes de tiempo, por sobre la prioridad de vacunación a las personas pertenecientes a los grupos de mayor riesgo.  Cuando además, la existencia de vacunas no alcanza siquiera a cubrir un mínimo aceptable de la población.

La Pandemia entonces nos muestra que donde hay ideologías y presión política hay ausencia de ética humana. Ética por la cual nos importan las personas y cada vida es reconocida y cuidada.

También nos permite ser conscientes de la necesidad de la cercanía física y relacional con otras personas, y de la coordinación de haceres en cooperación y solidaridad, como parte fundamental de nuestra vida en armonía y de nuestra salud.

Si queremos realmente preservar esto último, debemos estar atentos a nuestra elección de representantes políticos. Quienes, en definitiva, terminarán eligiendo y gestionando las políticas públicas, como la de enfrentar correcta y éticamente la Pandemia.

¡Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

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La violencia de género, la adolescencia, la cultura y la consciencia.

  • Durante todo el 2020 se registraron 343 denuncias por violencia de género, un promedio de casi una denuncia de violencia de género por día.
  • Entre el 1 de enero y el 30 de diciembre de 2020 se produjeron 298 femicidios, lo que significa 1 femicidio cada 29 horas.
  • Entre el 1 y el 31 de enero de 2021 se produjo un femicidio cada 27 horas.
  • En el mes de febrero 2021 se sumaron mas casos.

La mitad de las mujeres adultas que fueron víctimas de violencia en su pareja, dan cuenta que habían comenzado a padecer hechos violentos durante su noviazgo, en su adolescencia.

La adolescencia, se sabe, es la etapa en la que se idealiza. Además, el adolescente por ser tal no reflexiona en cuanto a su persona y su autocuidado.

En consecuencia, es habitual que las mujeres adolescentes minimicen y naturalicen algunos signos de violencia, como pueden ser los celos excesivos, el control sobre su vestimenta, su celular y redes sociales. Pero, actitudes violentas precoces y fundamentales de otras mas graves.

En realidad, no estar atento a las actitudes violentas de la pareja, en este caso durante la adolescencia, radica en que la mujer adolescente en general no fue educada para reflexionar sobre los mandatos culturales recibidos durante su formación desde su infancia. Cultura que inconscientemente no le permite, desde cuestionar los modelos de relación de pareja de su propia familia, a estar atentos a señales violentas de sus relaciones externas a ella. 

Es necesario ser totalmente consciente de que la violencia es una conducta aprendida, previa a la formación de la pareja. 

También, que si no es abordada en forma también totalmente consciente por quien ejerce la violencia en cualquiera de sus formas, las acciones violentas no desaparecen espontáneamente por la voluntad o las promesas.

Una persona no es violenta de la noche a la mañana, existen actitudes que son síntomas, y que si son detectados pueden evitar graves situaciones de riesgo.

Debemos aceptar nuestra total responsabilidad sobre la violencia de genero, sin importar nuestro propio genero. Y en su caso, decidir ser “bisagra” en la transmisión de mandatos culturales que impiden la reflexión y detección de conductas violentas, impidiendo que sean nuevamente transmitidos y en consecuencia fortalecidos.

Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

Fuente:
Noviazgos violentos: un día con adolescentes en riesgo“. Por Gidele Souza Días. http://www.clarin.com/sociedad/titulo_0_686931412.html.
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Actuar con empatía se puede aprender.

Como seres humanos nos desarrollamos con los demás. Y nuestro bien-estar depende de entender las emociones detrás de los haceres de los demás. O sea, depende de actuar con empatía efectivamente.

Tener una actitud empática incluye procesar la información que se recibe de otra persona, intentando comprenderla desde la perspectiva del otro. E implica el uso de nuestra inteligencia emocional, tipo de inteligencia vinculada a las aptitudes para gestionar y regular las emociones en uno mismo y en los demás; y de una escucha activa, intentando capturar lo que el otro dice con su comunicación verbal y no verbal, teniendo interés por todo lo que se escucha y se observa sin juzgarlo.

Es claro que más allá de nuestra predisposición biológica para empatizar, nuestra propia cultura, generada desde nuestra infancia por medio de la educación, experiencias, personas y ambiente con la que convivimos, es lo que determina la medida en que nuestra capacidad de empatizar se desarrolla.  Por lo tanto, es una capacidad que se puede aprender.

Desde las neurociencias se ha determinado que nuestro cerebro es plástico porque tiene la capacidad para reformar sus conexiones. Las conexiones entre las neuronas cambian y siempre puede haber lugar para un nuevo aprendizaje.

También se ha descubierto la existencia de neuronas espejo que permiten entender la mente de los semejantes sintiendo, sin previo razonamiento. Neuronas que se activan tanto cuando un individuo realiza una acción, como cuando observa una acción similar realizada por otro individuo. Así, cuando una persona ve a otra sonriente, inmediatamente sintoniza con su estado emocional contagiándose de su alegría. A su vez, cuando ve a otra persona en problemas, se sienten las sensaciones negativas de la otra persona.

Entonces, concretamente, por un lado, podemos sentir los estados emocionales de los demás como si fueran propios, activando las mismas estructuras neuronales que cuando se realizan acciones o cuando se observa las que realizan los otros. Por otro lado, podemos modificar el diseño de nuestro cerebro voluntariamente.

Por lo que, si queremos, siempre podemos desarrollar una efectiva capacidad de empatía. O por lo menos intentarlo. Nada nos impide intentarlo y del intento siempre se pude aprender.

Actuar empáticamente en forma efectiva está directamente relacionado con nuestro bien-estar.

¡Piensa bien y saldrá bien!

DO.

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Estudio; Empeño; Voluntad; Esfuerzo; Ganas; Levantarse temprano. NI MAS,… PERO TAMPOCO…MENOS!!!

La historia de “Don Gonza”, el estudiante de 71 años que empezó el colegio para aprender a administrar su jubilación y terminó como abanderado – Infobae

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Publicado: www.infobae.com

Néstor Gonza trabajó toda su vida como peón de campo y nunca había ido al colegio. Cuando se jubiló, notó que no podía manejar su dinero y advirtió que la gente se aprovechaba de su desconocimiento. En 2020, terminó tercer año de secundaria con el segundo mejor promedio de la escuela.

"Don Gonza" junto a Patricia Duarte, la directora del colegio Comercio José Ingenieros de la ciudad de San Pedro de Jujuy“Don Gonza” junto a Patricia Duarte, la directora del colegio Comercio José Ingenieros de la ciudad de San Pedro de Jujuy

Había que decirle que fuera más despacio, que tuviera cuidado, que se podía resbalar o caer. Cuando sonaba el timbre de la última materia, sus compañeros sacudían las carpetas, agarraban sus mochilas y huían, raudos, del colegio. Él, contagiado por el fervor, intentaba imitarlos. La portera, las directoras y los mismos compañeros tenían que aconsejarle que se calmara, que fuera más paciente. “Tranquilo Don Gonza, no sea cosa que se nos vaya a lastimar”, recordó Patricia Duarte, por entonces vicedirectora en el turno noche de la escuela Comercio José Ingenieros de la ciudad de San Pedro de Jujuy.

“Don Gonza” es Néstor Gonza, un jubilado de 71 años, un estudiante de 71 años. Una día de verano de 2017 caminó las siete cuadras de distancia entre la pensión donde vive y el colegio para inscribirse en el secundario. Lo recibió Duarte, que recuerda la sorpresa y el breve diálogo que tuvieron: le dijo que le agradecía haber elegido el establecimiento para retomar sus estudios. Él devolvió las gracias y se fue. Volvió en marzo, en el comienzo del ciclo lectivo.

Cursó de lunes a viernes, de 19:45 hasta 23:30 -dos veces por semana las clases llegan al día siguiente-, durante tres años. No faltó nunca. Asistencia perfecta. Y en tiempos de pandemia, en un año de incursión en la educación virtual, sus trabajos estuvieron a tiempo a disposición de los docentes. En su tercer año de escuela secundaria fue abanderado por haber registrado el segundo mejor promedio de todo el colegio: tuvo el honor de portar la Bandera de la Libertad Civil, la enseña que creó Manuel Belgrano y que cedió al pueblo jujeño el 25 de mayo de 1813 en recompensa al valor entregado en las batallas de Tucumán y Salta.

El acto lo encontró satisfecho, orgulloso y solo. Duarte percibió un dejo de desolación en la ceremonia: “Me dio un poco de tristeza porque estaba muy contento pero no tenía con quién compartirlo”. Sin embargo, asumió su análisis como una visión personal. Por lo que sabe, Don Gonza vive en una habitación alquilada de una pensión y carece de cualquier vínculo familiar. Lo único que tiene es su ingreso de jubilado y su vínculo con el colegio.

“De chico vivía con su mamá y con su hermano. Fueron creciendo y él atendió a su mamá hasta los últimos días de su vida. Después se fue a trabajar a la cosecha de una finca: pasó el resto de sus años trabajando y ganando muy poquito. Vivió una vida muy dura, una vida de campo”, relató la hoy directora del establecimiento educativo. Néstor nunca había ido a la escuela. Cuando se jubiló, tuvo que aprender a sumar y restar, a administrar su propio dinero. No lo había hecho jamás.

Primero cursó la primaria en la escuelita Juana Manzo. Siguió el secundario en el colegio comercial José Ingenieros. Por día camina siete cuadras bajo el sol tropical de San Pedro, la primera ciudad del interior juyeño, a 60 kilómetros de la capital provincial, en la zona de yungas, con 45 grados a la sombra. Lo hace porque advirtió una necesidad: quería aprender a usar los números para que nadie se aproveche de su dinero, quería dejar de ser un ignorante. “Él nos dijo que le costaba entender los números y que veía que su sueldo de jubilado no le alcanzaba para terminar el mes. Dijo que también notaba que algunas personas se abusaban de él por su nivel de desconocimiento”, contó Duarte.

La modalidad comercial de la escuela lo entusiasmó. Le gusta ir al colegio. “Es un estudiante dedicado -distinguió la directora-. Se levanta a las cinco de la mañana para estudiar y cuando algo no entiende se queda por las noches hasta intentar aprenderlo”. Este año, el coronavirus le prohibió asistir a clases. Pero la virtualidad, por su edad y por su condición económica, también era una situación excluyente. No tiene celular ni computadora. No tiene acceso a algún tipo de comunicación digital: los profesores del colegio idearon, entonces, un plan para que no perdiera el año y la práctica.

“Lo que hicimos fue organizarnos con los profesores que le imprimían las actividades, armábamos un paquetito de sus trabajos y una secretaria se tomaba la molestia de acercarle las tareas a su casa y de retirarlas cuando dos semanas después. Así fue todo el todo el año”, explicó la directora de la escuela Comercio José Ingenieros. “Al no tener familia ni otro contacto, la escuela se convirtió en su segunda casa -agregó-. Él mismo nos decía que extraña a sus compañeros, a los directivos, a la portera”.

Es el mimado del colegio. Sus compañeros lo acompañan y apañan. Cuando tenía que subir las escaleras, se encargaban de escoltarlo: se ponían por delante y por detrás para evitar que se lastimara o tropezara. En las meriendas, le acercaban el té y el pan para que no se levantara de la silla ni hiciera la fila. La portera, también según el relato de la directora, lo esperaba siempre con un té en vez de una chocolatada, como toman sus compañeros, porque sabe que el cacao le cae mal. “Es muy humilde, muy sencillo. Tiene mucho entusiasmo por aprender y también es una enseñanza para los demás. Tiene palabras sabias y cuando se expresa lo hace con ideas claras”, reflexionó Duarte.

En febrero del próximo año retomará las clases: empezará cuarto año de la secundaria, su último año lectivo. Avisó que cuando egrese quiere seguir estudiando. Le gusta la psicología. Desde el colegio anunciaron que van a hacer gestiones para conseguirle una beca en un terciario privado. Mientras le hacen bromas diciéndole que ya está para dar clases de contabilidad o para poner su propio negocio, él agradece a los profesores y a las autoridades la predisposición y la oportunidad.

“Don Gonza”, en diálogo con el medio local RTVcable, contó su historia para dedicarle un mensaje a los más jóvenes: “Comencé a estudiar, a poner todo mi empeño, mi voluntad, mi esfuerzo, las ganas. Hay que estudiar, levantarse temprano. Yo les aconsejo a los chicos que están en la calle que estudien. No quiero ver a ningún chico en la calle o trabajando de sol a sol, bolseando cemento, a orden de los patrones. Quiero que estudien para que el día de mañana sean excelentes profesionales y para que tengan dignos sueldos”.

 

Gracias Milton por tu nota!!!!

 

Fuente:
https://www.infobae.com/sociedad/2020/12/26/la-historia-de-don-gonza-el-estudiante-de-71-anos-que-empezo-el-colegio-para-aprender-a-administrar-su-jubilacion-y-termino-como-abanderado/?fbclid=IwAR3UPwdRnhMkUM1q575VTvsg-R-q7VraUkKjgICfyEwQ3kLPWzorO7Bg1GE
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Hagamos un buen uso de nuestras palabras.

Las palabras no son sólo sonidos o símbolos escritos. Son una fuerza. Una acción. Un hacer.

Además de expresar, y comunicar, crean los acontecimientos de nuestra  vida. Nuestra intención se pone de manifiesto a través de las palabras.

No obstante, incorporar el hábito de ser impecable con nuestras palabras puede ser difícil porque debemos desaprender lo que hemos adquirido en nuestros espacios de convivencia desde chicos. Y usamos normalmente, las palabras para maldecir, para culpar, reprochar, y destruir a los demás y a nosotros mismos. También para expresar rabia, celos, envidia y odio. Además, frecuentemente hacemos de la mentira un hábito al comunicarnos con los demás, y aún mas importante, al hablar con nosotros mismos.

Asimismo, ¿Cuántas veces utilizamos las palabras para contar chismes?

Sin preocupación alguna expresamos abiertamente opiniones sobre otras personas. Incluso personas desconocidas. Y además, terminamos creyendo el chisme. Debemos tomar conciencia de que el mal uso de nuestras palabras, hablando intencionalmente mal de otros nos hace caer más y más bajo cada vez.

Pero, ¡Cuidado! cuando contemplamos el mundo a través del chisme resulta fácil justificar incluso el comportamiento más cruel.

No obstante, si intentamos mantener un hacer impecable con nuestras palabras, cualquier mal pensamiento acabará por desaparecer de nuestra mente y dejaremos de transmitirlo en nuestras relaciones personales.

A su vez, la impecabilidad de nuestras palabras también nos proporcionará inmunidad frente a cualquier persona que nos lance un chisme. Solamente recibimos una idea negativa si nuestra mente es un campo fértil para ella.

Tengamos presente la RESPONSABILIDAD que nos cabe en todo esto. Hacer un uso impecable de nuestras palabras o no  hacerlo, es una elección.

Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

Fuente:  “LOS CUATRO ACUERDOS – libro sobre la Sabiduría Tolteca” del Dr. Miquel Ruiz.
 
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Es una cuestión de derechos.

En una sociedad democrática, todas las posiciones deben ser respetadas y todos los argumentos deben ser escuchados. Y para no violar los principios básicos constitucionales de igual acceso a los derechos, cualquier debate de ideas debe comenzar por no negar a las distintas ideas sobre el tema debatido. Siendo fundamental, además, que el debate no termine generando la anulación de derecho alguno.

Es por ello que con tales premisas se debe debatir y conseguir un acuerdo razonable sobre la IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo).

El debate debe ser dado, independientemente de las posiciones biológicas, filosóficas o religiosas y jurídicas al respecto, exclusivamente, sobre el hecho lamentable pero indiscutible de la existencia los abortos clandestinos.

Entonces, de lo que se puede estar a favor o en contra, es del derecho a interrumpir voluntariamente el embarazo.

De tener el derecho.

Piensa bien y saldrá bien!

DO.

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