Amigo del Alma.

Uno de los anhelos más profundos del ser humano es el de ser visto. Sólo nuestro Amigo del Alma, o según la cultura Celta, nuestro “Anam Cara”,  es el espejo más fiel en el que podemos reflejarnos, y sólo la integridad y la claridad de esa amistad verdadera dibuja el contorno real de nuestro espíritu.

“Anam Cara” significa alma gemela, amigo espiritual e íntimo, una persona a quien puedes revelar las intimidades más ocultas de tu vida, enmarcado por la creencia Celta espiritual de que hay almas en constante conexión y unión. En la tradición Celta cuando alguien se conecta con otra persona entregándose de forma íntegra y abierta (sabiendo que dispone de la confianza total de esa persona), sus dos almas comienzan a fluir juntas.

Por tanto, esta “simbiosis” significa un acto de reconocimiento y pertenencia que trasciende las convenciones establecidas por los hombres (como la moral) y las categorías definidas en la sociedad para cualquier tipo de relación entre dos personas. Uno está unido de manera remota y eterna con el “Anam Cara” y ese nexo despierta y fomenta una complicidad profunda y especial entre ambos que transforma su vínculo de unión en indisoluble.

Un rasgo significativo acerca del “Anam Cara” es que sólo aparece cuando hemos llegado a una determinada fase de madurez que involucra necesariamente la capacidad de reconocer nuestra propia luz interior. Esa capacidad nos hace reconocerla de forma inmediata.

Mientras que un aspecto místico de la verdadera alma gemela es que el inicio de estas relaciones requieren muy poco esfuerzo porque, por lo general, desde el primer contacto existe una sensación de conocer a esa otra persona, cosas sobre ella que no podrías saber ni entender sin haber tenido un contacto previo con esta persona.

Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

Fuentes:
John O´Donohue – Anam Cara “El libro de la sabiduría celta.
http://annlovereiki.blogspot.com.ar
Publicado en Amar, Contagiando valores, Convivir, Ser Amigable. | Deja un comentario

Hacer siempre lo mejor que podemos, es la cuestión.

Había una vez un hombre que quería superar su sufrimiento, de modo que se fue á un templo budista para encontrarse con un maestro que le ayudase. Una vez allí prguntó: «Maestro, si medito cuatro horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?». El maestro le miró y le respondió: «Sí meditas cuatro horas al día, tal vez lo consigas dentro de diez años». El hombre, pensando que podía hacer más, le dijo: «Maestro, y si medito ocho horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?». A lo que el maestro respondió: «Si meditas ocho horas al día, tal vez lo lograrás dentro de veinte años». Sin entender lo que había escuchado, el hombre preguntó:«Pero ¿por qué tardaré más tiempo si medito más?», El maestro contestó al final: «No estás aquí para sacrificar tu alegría ni tu vida. Estás aquí para vivir, para ser feliz y para amar. Si puedes alcanzar tu máximo nivel en dos horas de meditación, pero utilizas ocho, sólo conseguirás agotarte, apartarte del verdadero sentido de la meditación y no disfrutar de tu vida. Haz lo máximo que puedas, y tal vez aprenderás que independientemente del tiempo que medites, puedes vivir, amar y ser feliz».

Bajo cualquier circunstancia, hagamos siempre lo mejor que podemos, ni más ni menos. Sin esfuerzo. Si intentamos esforzarnos demasiado para hacer más de lo que podemos, gastaremos más energía de la necesaria, y al final nuestro rendimiento no será suficiente.

Cuándo nos excedemos en lo que hacemos  nos agotamos y por consiguiente nos resulta más difícil y más duro alcanzar nuestros objetivos. Por otro lado, si hacemos menos de lo que podemos hacer, nos someteremos a nosotros mismos a frustraciones, juicios, culpas y reproches. Por ello limitémonos a hacer lo mejor que podamos, en cualquier circunstancia. Pero si hacemos lo mejor que podemos, no nos juzgaremos a nosotros mismos en modo alguno. Y si no nos juzgamos, no nos reprocharemos ni nos culparemos ni nos castigaremos .

Pero además si hacemos lo mejor que podemos, viviremos con gran intensidad. Estaremos actuando porque amamos hacerlo, no porque esperamos una recompensa. Emprender acciones cuándo esperamos una recompensa, es el motivo por el que no hacemos lo mejor que podemos. En cambio, si emprendemos la acción por el puro placer de hacerlo, disfrutaremos de cada cosa que llevamos a cabo. Es posible que incluso lleguemos a conseguir más de lo que hubiésemos imaginado, además de divertimos.

Se tratan de hacer, de actuar lo mejor que podemos y de intentar todo lo que podemos.

Debemos tener en cuenta que puede que tengamos grandes ideas en la cabeza, pero lo que importa es la acción. No se trata de soñar despierto ni de sentarse varias horas a soñar mientras meditamos. O sea que, en principio, debemos ponernos en pie y actuar; y luego, aunque podemos fracasar, debemos levantarnos y recomenzar la acción y seguir adelante. No debemos compadecernos de nosotros mismos ni debemos ser duros con nosotros  mismos.

Levantémonos y establezcamos la siguiente regla: “Está bien, empezaré otra vez desde el principio. Voy a mantener lo acordado sólo por hoy. Hoy haré lo mejor que pueda”.

Empecemos de nuevo cada mañana y de nuevo al día siguiente. Al principio será difícil, pero cada día nos parecerá más y más fácil hasta que, un día, descubriremos que dirigimos nuestra vida hacia el desarrollo pleno como personas capaces de descubrir todo lo bueno que hay en mundo, gozarlo y defenderlo.

Hagamos siempre lo MEJOR QUE PODEMOS.

Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

Extraído de  “LOS CUATRO ACUERDOS – Un libro de la Sabiduría Tolteca”, escrito por  el Dr. Miquel Ruiz quien sostiene que nuestra vida está gobernada por “acuerdos”, y que si nuestra vida no nos gusta, necesitamos cambiar tales “acuerdos”. Afirma que existen cuatro “acuerdos” muy poderosos que nos ayudarán a romper aquellos otros que necesitamos cambiar. Los cuatro acuerdos son: Ser impecables con nuestras palabras. No tomarse nada personal. No dar nada por supuesto. Y hacer siempre lo mejor que podamos. Afirma que si bien se necesita una gran voluntad para adoptar los Cuatro Acuerdos, si eres capaz de empezar a vivir con ellos, nuestra vida se transformará de una manera asombrosa
Publicado en Contagiando valores | Deja un comentario

Cuatro acuerdos con los que nos conviene estar de acuerdo.

Un milagro no es más que un cambio de percepción. Marianne Williamson

Nuestra vida está gobernada por modelos, patrones o creencias que afectan la forma en que percibimos la realidad y la forma en que respondemos a esa percepción.

Todo lo que hacemos, decimos y sentimos esta relacionado con esos modelos. A tal punto esto es así, que si nuestra vida tal como la estamos viviendo no nos gusta, entonces necesitamos modificar nuestras creencias para cambiar nuestra vida.

Podemos, si queremos, y si deseamos el cambio, comenzar comprometiéndonos con nosotros mismos, acordando básicamente con cuatro acciones:

  • Ser impecables con nuestras palabras.
  • No dar nada por supuesto.
  • No tomarnos nada en forma personal.
  • Y hacer siempre lo mejor que podamos.

Ser impecable con nuestras palabras, estar atentos siempre a lo que decimos, es acordar que lo que salga de nuestra boca es lo que somos.
 Por lo tanto honrar nuestras palabras es honrarnos a nosotros mismos. Base del respeto ante los demás y ante nosotros mismos.

No dar nada por supuesto es acordar que si tenemos duda de o sobre algo, lo aclaramos.
 Si sospechamos, entonces preguntamos.
 Suponer nos hace inventar historias increíbles que sólo envenenan nuestra alma y que no tienen fundamento. Nos quita tranquilidad y muchos momentos felices.

No tomarnos nada personalmente es acordar que ni la peor ofensa, ni el peor desaire, ni la más grave herida, debemos tomarla personalmente. Quien ofende tiene una presión propia que descarga contra el ofendido, ya que no sabe cómo deshacerse de ella.
 Por ello en la medida que alguien nos quiere lastimar, en esa medida ese alguien se está lastimando a sí mismo. Básicamente debemos acordar que los demás hacen, y no nos hacen.

Hacer siempre lo mejor que podamos, es acordar hacer siempre lo mejor que podamos, de esta forma nunca podremos recriminarnos nada o arrepentirnos de nada.

Seguramente se necesitaremos de decisión y disciplina para suscribir y cumplir tales acuerdos, pero si somos capaces de vivir con ellos, nuestra vida se transformará de una manera asombrosa.

Piensa bien y saldrá bien!

Fuente:   “LOS CUATRO ACUERDOS – Un libro de la Sabiduría Tolteca”, escrito por  el Dr. Miquel Ruiz

 

Publicado en Hábitos de efectividad | Deja un comentario

La amabilidad siempre vuelve en forma de sonrisa. Si lo deseamos se converte en la mejor forma de convivir.

Seguramente alguna vez nos sentimos ofendidos al ser tratado de un modo poco

cortés por otra persona. Y también, en alguna oportunidad la amabilidad de alguien nos ayudó a mejorar nuestro estado de ánimo.

Diariamente nos encontramos con personas en un permanente estado de mal humor, que no encuentran un motivo para sonreír y nunca se muestran cordiales y receptivos ante las peticiones de los demás. Y también nos encontramos con otras personas quienes tienen una predisposición natural a ayudar a todo el mundo, a escuchar pacientemente y ser amables en la mayoría de las ocasiones.

La cuestión es que tenemos el derecho de ser tratado con la máxima cortesía y amabilidad. Y es nuestra responsabilidad hacer lo mismo con los demás.

No tenemos  derecho a hacer sufrir a otros por el simple hecho de que estemos mal o irritables. Tampoco de manipular a los demás para que se responsabilicen por lo que a nosotros nos toca, ni de exigir que las personas que salgan siempre al encuentro de nuestras necesidades, expectativas o deseos.

Ser amables es vivir una actitud cordial, abierta y afectuosa conquienes nos rodean. Es un hacer cariñoso, afectuoso, gentil, cortés, agradable, servicial, afable, incluso gracioso y risueño. Y también es brindar atención y respeto a los demás.

Pero además la amabilidad es una virtud que muestra claramente la grandeza de quien la posee y que, por el contrario, resta humanidad a quien no se esfuerza en desarrollarla.

Utilicemos palabras y gestos amables. Destaquemos las cosas bien hechas de los demás. Escuchemos sus ideas y llegado el caso, no recriminemos de manera brusca ni violenta, expresemos en cambio nuestra disconformidad sin ofender.

Tengamos siempre a flor de boca palabras y frases mágicas como: “gracias”, “por favor”, “permiso”, “¿en que puedo ayudarte?”, “¿en que puedo serte útil?”. Y sonriamos, y miremos a los ojos al saludar en cada encuentro.

Un sencillo acto de amabilidad repercute en la toda red de relaciones que nos unen al mundo.

Llevar a la práctica una disposición afectuosa, complaciente y afable, no tardará en convertirse en una firme actitud que nos predisponga cotidianamente a pensar, sentir y comportarnos con amabilidad.

La amabilidad es de los valores que nos debe intresar adherir. son aquellas cualidades  trascendentes -que nos traspasan y elevan- que favorecen el desarrollo pleno como personas capaces de descubrir todo lo bueno y grande que existe en este mundo actual, de disfrutarlo, y en definitiva de encontrar el camino de la felicidad.

Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

Fuentes:
Javier Barragán – “Un gran valor individual: La Amabilidad”. http://publicalpha.com/un-gran-valor-individual-la-amabilidad/
Ricardo Arrieta Castañeda – “Derecho a la amabilidad”. Santa Marta, noviembre 17 de 2008. http://iusconstifil.blogspot.com/2008/11/derecho-la-amabilidad.html
Publicado en Contagiando valores, Ser amable | 2 comentarios

Proveer el apoyo adecuado a la óptima transformación del adolescente en adulto incluye necesariamente la prevención y el manejo del consumo de alcohol durante la adolescencia.

Las experiencias que se tienen durante la adolescencia ayudan a “cablear” el cerebro para gestionar eficazmente las emociones e impulsos a lo largo de toda la vida adulta. 

Somos principalmente los padres quienes proporcionaremos o no, el ambiente de convivencia adecuado en el que las experiencias nuevas se conviertan  en “cableados” adecuados en el cerebro de nuestros hijos.

Por ello es primordial tener presente que consumir alcohol en la infancia y en la adolescencia es nocivo, independientemente de la cantidad o la frecuencia con que se haga. El alcohol genera daños en su organismo, los expone a mayores riesgos, y además es ilegal.

Sin perjuicio de que el consumo de alcohol afecta la memoria y el aprendizaje de los adolescentes, quienes tienden a obtener los más bajos resultados en su rendimiento escolar. Iniciar el consumo de alcohol antes de los 18 años aumenta la probabilidad del continuarlo en la adultez, así como la de recurrir a otras formas de adicciones.

Quienes inician el consumo de alcohol a los 14 años o antes, tienen un riesgo 4 veces mayor de presentar consumo problemático de alcohol y 10 veces más de utilizar otras sustancias, en comparación con los que empiezan a beber después de los 21 años

Pero además, la evidencia científica* señala, ya sin lugar a dudas, que el consumo de alcohol en menores de 18 años influye de manera negativa en el desarrollo del cerebro.

El cerebro termina su maduración alrededor de los 21 años. La corteza prefrontal del cerebro es la última en desarrollarse. Esta área se encarga de tareas como el control de impulsos, el raciocinio, el juicio, entre otras. Por ello no es lo mismo que un adulto se tome un trago de vez en cuando, a que un niño o un joven lo haga, pues el cerebro de de niños y adolescentes todavía no se ha desarrollado y por lo tanto no puede asimilar el alcohol de la misma manera que un adulto.

Los adolescentes que toman alcohol de forma abusiva, poseen un hipocampo, que es el órgano del cerebro encargado de la memoria, 10% más pequeño en comparación con jóvenes que no toman nunca, lo cual se evidencia en dificultades para aprender y almacenar nueva información.

Asimismo, como el alcohol llega a todo el cuerpo a través de la sangre, cuando el adolescente toma y además abusa del alcohol, el consumo puede hacerlo vulnerable a otros riesgos que afecten su salud y bienestar. Desde sufrir alteraciones en su desarrollo y crecimiento, hasta mayor probabilidad de ser víctima de delitos. El inicio del consumo a temprana edad aumenta las probabilidades de ser víctimas o estar vinculados con crímenes violentos

Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

* Bellis MD, Clark DB, Beers SR. Hippocampal volume in adolescent-onset alcohol use disorders. Am J Psychiatry. 2000; (157). www.redpapaz.org 
Publicado en Contagiando valores | Deja un comentario

Convivir con adolescentes.

La adolescencia es el período en el que aprendemos a convertirnos en un adulto”

Los adolescentes se manifiestan con ferecuencia con impertinencia y falta de respeto.

Es que cuando transitamos la adolescencia las afirmaciones de independencia se presentan  con la falta del lenguaje necesario para expresar la complejidad de nuestras emociones. Por ello es habitual la respuesta automática de ¡No! o ¡Eso no es justo!, cuando se nos pide hacer algo o no estamos de acuerdo con lo decidido por un adulto.

Parece ser cierto que la sociedad actual refleja y fomenta estos comportamientos. Por ejemplo hay programas televisivos que muy a menudo muestran a descaradas estrellas adolescentes que reciben risas y aplausos a sus comentarios groseros dirigidos a los adultos, que a menudo son retratados como irrazonables y/o menos listos que los adolescentes. Y en muchos casos, esa clase de adultos son educadores.

Pero también es cierto que ante este panorama, la mayoría de los  adultos, nos conducimos entre estar preocupados por sofocar el reclamo desbordado de independencia de los adolescentes; por participar en una lucha de poder con ellos; sentirnos impotentes frente a las emociones bruscamente expresadas por los adolescentes, o simplemente no hacer nada al respecto.

Es importante que los adultos tengamos presente que los adolescentes, durante su adolescencia, deben aprender formas de detectar y controlar el comportamiento impulsivo y grosero. No sólo para hacer la vida más agradable para aquellos que los rodean actualmente, sino porque las experiencias que se tienen durante la adolescencia ayudan a “cablear” el cerebro para gestionar eficazmente las emociones e impulsos a lo largo de la vida.

Pero debemos comprender también que los adolescentes no tienen el mismo control de sus impulsos (auto-control) que los adultos, ya que aún está en pleno desarrollo la corteza prefrontal del cerebro, que es la que ayuda a pensar en el futuro y ajustar el comportamiento basado en las posibles consecuencias.

Los adultos podemos hacer mucho al respecto. Somos (principalmente los padres) quienes proporcionaremos o no, el apoyo y orientación para convertir experiencias nuevas en “cableados” adecuados en el cerebro. Y creo que podemos comenzar aceptando que parte de ese apoyo y orientación consiste en establecer límites claros acerca de qué tipo de comportamiento será aceptado, y qué consecuencias existen por involucrarse en conductas que no están permitidas.

Por ello pienso en algunas maneras de proveer, como adulto, el apoyo adecuado a la óptima  transformación del adolescente en adulto.

  • Asegurarnos de que las reglas sean claras y específicas. Es posible que tengamos que decirle a un adolescente impertinente e irrespetuoso: “Tenemos que sentarnos y aclarar lo que son mis reglas básicas para tu comportamiento y cuáles son las consecuencias por romper dichas reglas”. Mantener la calma y pensar en lo que vayamos a decir. No amenazar o gritar. Basta con indicar el comportamiento y recordar las consecuencias.
  • Tener confianza, ser firmes y consistentes. No negociar sobre las consecuencias. Las consecuencias son las consecuencias, y no deben ser objeto de debate o discusión. Tampoco dar discursos prolijos, el adolescente simplemente “se desconecta” si no se considera involucrado.
  • Estar dispuestos a tener conversaciones, en lugar de argumentar. Conversar sobre el ajuste de las reglas y las consecuencias dejando claro que si bien el adolescente puede siempre presentar su posición sin ser grosero, no significa que estamos obligados a cambiar la regla o la posición sobre la misma. Al final, es el adulto quien posee la experiencia necesaria para tomar buenas decisiones, así como que es la persona responsable de bienestar del adolescente.
  • En la medida de lo posible, permitir que los adolescentes sean responsables de su propio comportamiento. Incluso si esto significa que tienen que lidiar con las consecuencias negativas (esto a menudo puede ser la mejor experiencia de aprendizaje de los mismos). Pero quedando claro que no existe una elección y que no se está dispuesto a negociar.
  • Cuando el adolescente usa palabras groseras para etiquetar a las personas, pedir que sea específico. Por ejemplo decir: “Cuando me llamas…, no sólo es grosero y no lo acepto, sino que también no ayuda a entender lo que quieres decir. Dime por favor porque estás molesto”. Una frase común de los adolescentes es, ¡No entiendes!; a lo que no es bueno contestar diciendo: ¡Sí, yo lo sé! o ¡Yo ya pasé exactamente lo que estás pasando ahora!. En cambio ayuda responder: “Puedo no entender, pero quiero tratar de entender lo que estás sintiendo. ¿Podemos hablar de eso más tarde, cuando los dos estamos más tranquilos?” O “Puedes escribirlo y me envías un correo electrónico, si lo deseas.”
  • Observar cómo hablamos, sea con un adolescente, o con otros adultos. Conscientizarnos sobre Con qué frecuencia estamos siendo sarcásticos o grosersos. Tratar de ajustar el propio comportamiento y recordar que los padres, son la mayor influencia de un adolescente en términos de contagiar los tipos adecuados de comportamiento. Considerar la posibilidad de decir, de reconocer, que hemos notado que pudimos ser groseros con los demás, y que vamos a tratar de modificar nuestro comportamiento. Es admitir que se puede cometer errores. Y ello hace toda la diferencia en términos de comunicación.
  • Dar al adolescente el mismo respeto que le gustaría con que se nos trate como adultos. Y abstenernos de insultar o “etiquetar” al adolescente con menciones tales como “Eres un nene de Mamá”, “Eres un vago”, o similares.
  • Y finalmente, si el adolescente parece estar fuera de control o que desafía de manera que pongan en peligro su propia seguridad o la de los demás, busquemos ayuda profesional.

En última instancia, ayudar al adolescente a lidiar con los hábitos de impertinencia y falta de respeto puede hacer toda la diferencia en el nivel de adquisición de su capacidad de relacionarse con los demás, y en las posibilidades de tener éxito en la vida

D.O.

Fuente: http://www.education.com/
Publicado en con la necesidad de Convivir, Con la necesidad de Educar para un mañana distinto., Con la violencia, Contagiando valores, Convivir | 1 comentario

Una educación de calidad. Creatividad, inclusión y responsabilida de los adultos.

Una educación de calidad debe incluir una revolución total del modelo de educación actual. Un cambio parcial en su estructura, no es suficiente. Hoy el conocimiento está cambiando día a día. Y los sistemas educativos no cambian a la misma velocidad como para ser efectivos. Pero fundamentalmente, en el futuro cercano, los escolares de hoy deberán ser capaces de identificar problemas variables y encontrar soluciones distintas, en forma constante. Y desarrollarse como adultos en un mundo del trabajo donde seguramente existirán trabajos y profesiones que hoy ni siquieran fueron pensados.

Por ello una educación de calidad debe permitir que los niños descubran y perfeccionen sus habilidades creativas. Y la experiencia en distintas disciplinas artísticas tiende sin duda a ello. Debe tender a la rigurosidad y profundidad en aprendizaje de conocimeintos básicos en la lectura, el cálculo, y definitivamente la comprensión y pertinencia de lo que lee y calcula. Y debe apuntar a desarrollar la disposición a reconocer y respetar la semejanza esencial de los humanos más allá de nuestras diferencias. A comprender que compartimos algo más profundo que lo que nos hace diversos.

Para ello se debe tener en cuanta que los niños aprenden mucho más cuando no se les enseña a superar las pruebas. Sino cuándo el proceso de trasformación se realiza en colaboración, libre de estrés, en cualquier momento y cualquier lugar. Los seres humanos, como cualquier ser vivo, nacemos para crecer y desarrollarnos en cooperación no en coimpetencia. La competencia es cultural, aprendida.

Son capaces de adquirir cualquier conocimiento cuando el espacio de convicencia los incluye plenamente. La escuela de calidad debe ser  inclusiva teniendo en cuenta las diferencias individuales de los niños aportándole a cada uno lo que necesita. La inclusión adecuada es aquella articula el derecho de cada niño a ser tratado según su especificidad, con su derecho a  participar en lo colectivo. Una escuela que no acompaña a los alumnos en su particularidad corre el riesgo de producir resentimiento social porque la idea implícita es que el niño perdió la  oportunidad o chance que se le dio.

La educación es un proceso de transformación humana que se da en la convivencia. El niño se transforma en un tipo u otro de ser humano según la clase de experiencias vividas en esa convivencia. En el caso de la educación formal tal espacio es el que crean sus maestros. De modo que los niños aprenden a vivir en cualquier espacio de vida donde sus maestros los encaminen. Los niños siempre aprenden sólo lo que quieren aprender y son por natutraleza auto-motivados, curiosos, y creativos. Si encuentran el espacio de convivencia adecuado, invariablemente,  ese tipo de niño aparece, y se desarrolla. Se transforma.

Por lo tanto una educación de calidad es responsabiliad de los adultos, quienes crean los espacios de convivencia. Así los niños dependen de según y cómo actuemos hoy los adultos. Su futuro está en nuestro presente.

Estamos todos nadando en una marea virtual del conocimiento cuyo punto más alto de

desarrollo aún no hemos visto (y ni siquiera podemos imaginar), pero que se nos acerca en forma de Tsunami. Creo que nosotros, los adultos, tenemos la opción de salir a buscarla para flotar en su superficie, o dejar que ésta nos arrastre y ahogue cuando llegue a nuestras costas de aparente seguridad.  Los niños a los que pretendemos educar para que estén preparados a surfear en esa futura circunstancia, en cambio, no tienen opciones. Ellos dependen de lo que hoy los adultos hagamos al respecto para  ayudarlos (educarles)

Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

Publicado en Con la necesidad de Educar para un mañana distinto., Convivir | 1 comentario

La Sonrisa, un PODER a la vista de todos.

La risa cura, es la obra social más barata y efectiva del mundo. Roberto Pettinato[i]

Una de las cosas sencillas de la vida de todos los seres humanos, y que tiene gran importancia, es la sonrisa.

“Toda la gente sonríe en el mismo lenguaje”.[ii], y nos conecta emocionalmente a todos sin excepciones, con independencia de la latitud en que nos encontremos.

Pero además los beneficios de la sonrisa se extienden a todo nuestro ser. Cuando sonreímos, aunque no sintamos nada, nuestro cerebro lo entiende como una señal que todo va bien. En realidad no se puede sonreír sin afectar favorablemente el propio cuerpo.

El solo gesto de la sonrisa natural o realizada de manera consciente, genera por la acción muscular de los músculos necesarios para la expresión facial de la sonrisa, un estímulo eléctrico que en el cerebro, es recibido y procesado por la glándula hipófisis, que libera las hormonas llamadas “endorfinas” las que producen al ser liberadas, una sensación de bienestar generalizado. Pero además el impulso estimula la glándula Timo que ante cada sonrisa esta glándula envía una pequeña descarga de sustancias químicas que viajan por todo tu cuerpo, provocando estados de confort y mejorando las defensas orgánicas.

Asimismo, los beneficios psíquicos de la risa no son pocos. Cultivar la sonrisa, constituye una forma de cuidar la salud mental. Sonreír posee la capacidad para reducir el estrés, y prevenir la depresión y la angustia. La sonrisa ayuda a liberar tensiones y permite vaciar la mente de los pensamientos y emociones que la ocupan, distanciarse de los problemas y verlos desde puntos de vista nuevos e inesperados.

Usemos el poder de la sonrisa y estaremos utilizando el poder de alejar a un segundo plano todo aquello que impide disfrutar de la alegría de vivir.

No es difícil, podemos comenzar con el sencillo acto de mirarnos al espejo cada mañana, y SONREÍRNOS, y así estaremos poniendo en marcha la poderosa máquina de estimulación favorable y positiva de nuestro ser.

Daniel Olguin.


[i] Roberto Pettinato. Nacido en Buenos Aires el 15 de diciembre de 1955. Músico, humorista, liretista, periodista, yconductor de radio y televisión. Después de ser el saxofonista de Sumo, Roberto Pettinato multiplicó sus actividades. Integró distintos proyectos musicales. Además, incursionó en el periodismo gráfico, especializado en música. Más adelante se consolidó como conductor televisivo (“Orsai de medianoche”, “Duro de acostar”, “Listos ya”, “Petti en vivo”, “Un aplauso para el asador” e “Indomables”, “Duro de domar”, “Indomables”, y un “Mundo perfecto”). Obtuvo un premio Martin Fierro por su conducción televisiva en Indomables. Y su programa radial El show de la noticia le valió el otorgamiento de un segundo  premio “Martín Fierro” a su labor como conductor en dicho programa. Fuera de cámara poco tiene en común con el personaje de peluca plástica y trajes coloridos de la pantalla. En la intimidad, Roberto Pettinato (53) sólo reconoce tres preocupaciones: su familia, la música y los libros.
[ii] Morris Mandel was born in 1911 in Poland. His family moved to the United States when he was three. Mandel wrote advice columns for The Jewish Press, “Human Emotions” and “Youth Speaks Up,” for close to five decades. He was English principal of Yeshiva Toras Emes; A guidance counselor in the New York City public school system; Taught law and accounting; Ran a singles group that produced many marriages, headed summer camps in the 1940s and 50s; Lectured in the United States, Canada, and Israel; and wrote close to 50 books.

Publicado en Hábitos de efectividad | Deja un comentario

¿Como sebrivir a hijos adolescentes? o ¿Cómo sobreviven ellos a sus padres?

Soy padre de 4 hijos, de los cuales dos ya dejaron su adolescencia hace tiempo, un tercero la transita aún, y el cuarto esta a punto de inicarla.

Nuestra realidad es que aquí estamos, ellos, los ex adolescentes,  y yo.  Y podría entonces preguntarme cómo es que sibreví a mis hijos adolescentes. Pero en cambio me  pregunto, cómo sobrevivieron ellos a mi. A sus padres

¿Como llegaron a ser adultos sanos, alegres, agradecidos y socialmente responables? a pesar de nosotros sus inexpertos padres. Para mi, esa es la verdadera cuestión.

Y la respuesta que encuentro es que tal supervivencia esta relacionada directamente con las herramientas que les hemos transmitido sin que se dieran cuenta y que tampoco nosotros estuve totalmente concientes de que lo estábamos haciendo.

Educacion es transformación en convivencia. Y en la conviencia con nosotros, sus padres, los hijos copian, internalizan y actuan en consecuencia, y en principio,  culturalmente digitados.

Y si los padres no fuimos en esa convivencia, adultos medianamente sanos, alegres, agradecidos y socialmente responables, no podemos esperar que nuestros hijos lo fueran luego.

Es importante comprender que respondiendo la cuestión de esta forma asumimos que el fututo de nuestros hijos es hoy y somos nosotros. Por medio de lo que hacemos y decimos en cada momento en la convivencia con ellos, vamos haciéndonos y haciéndolos.

Tomando conciencia de lo que hacemos cada dia como padres. Aqui y ahora. No hay resultado que esperar. El resultado es hoy.

Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

Publicado en Amar, Contagiando valores, Convivir | Deja un comentario

La violencia de genero y las relaciones entre adolescentes.

Muchos adultos que son maltratados por sus parejas descubren que la violencia había comenzado en el noviazgo a pesar que nunca lo habían percibido de ese modo. Eran muy jóvenes, llenos de vida y no las ataba ningún compromiso legal ni económico con su novio o novia. Sin embargo, vivieron como parte normal de su noviazgo malas contestaciones, insultos, gritos, amenazas y situaciones límite.

Ha sido una creencia socialmente aceptada por generaciones que el noviazgo es la época ideal de una pareja, donde se vive cada momento con intensidad, alegría y pasión. Sin embargo, es durante el noviazgo que algunas jóvenes parejas ya se enfrentan a situaciones traumáticas que poco tienen que ver con el amor o con lo que se espera de una relación que se está iniciando.

Las adolescentes soportan empujones, tirones de pelo, cachetadas, burlas o insultos. Que si bien son conductas que se presentan mas habitualmente de lo esperado, entre los adolescentes y que en general pasan desapercibidas o se las interpreta como juegos o expresiones de afecto; son sin duda, conductas violentas, y la repetición de este tipo de comportamientos es la característica de una relación violenta.

De la misma manera, entre los adolescentes es muy frecuente también el maltrato emocional, cuyos indicadores son, en general, amenazas de terminar la relación, acusaciones, descalificaciones y/o celos excesivos. En estos casos, al no haber golpes físicos, las adolescentes perciben aún menos que están viviendo una relación violenta y muchas hasta identifican esas conductas como indicadores de cariño.

Pero en concreto los noviazgos con violencia, tienen un patrón de conducta controladora, abusiva y agresiva que el abusador utiliza para obtener el poder físico y el control psicológico en una relación amorosa.

Todos los adolescentes que viven una relación de noviazgo violenta, pasan por un primera etapa, en la se manifiestan insultos, reproches, escenas de celos y control, silencios prolongados, burlas, malestar constante y en aumento. Se agregan incidentes que pueden incluir algunas formas de maltrato físico como empujones, apretones de brazo, o de cuello, tirones de cabello, etc. Pasan luego a una etapa de estallido de violencia que donde ocurren incidentes con todo tipo de agresión física, golpes, rotura de objetos y amenazas.

Además, seguidamente viven manifetaciones o expresiones de perdón, promesas de cambio, interés sexual, regalos y “tranquilidad”. 

Se establece así una cronicidad violenta, este ciclo se sucede, una y otra vez, donde el sistema de relación va construyendo una espiral y el tránsito entre las diferentes etapas es más rápido, modificando el grado de violencia en cada fase.

Ahora bien, cuando se pregunta a un adolescente maltratado, sea mujer u hombre ¿Por qué permanece con su novio?. En general, lo primero que contestan es que los quieren, pero luego hablan de su inseguridad, manifiestan sentirse culpables de no ser la mujer esperada por él o el hombre a la altuta de la jovén en cuestión, y además les tienen miedo. Pero también piensan que nadie les va a creer porque el novio es bueno con todo el mundo y se culpan pensando que algo habrán hecho para merecer el maltrato. Este es un cuadro de situación muy típico porque la persona abusiva desarrolla su comportamiento en privado mostrando hacia el exterior una fachada respetable que hace que las posibles denuncias en su contra sean poco creíbles y carezcan de verosimilitud.

Por ello mas allá de la ayuda que cada adolescente deba recibir según la situación vivida, que incluirá la adecuada información sobre la violencia de género, causas y origen, mitos, etc., el tratamiento basado en el fomento de la autonomía a través de un cambio de ideas distorsionadas sobre sí misma y su mundo, a nivel social, económico, etc, y la recuperación apoyos sociales y familiares; la manera más efectiva de enfrentar la violencia de género es la prevención.

Debemos prevenir situaciones de violencia en los noviazgos, detectar signos de “alerta” y revisar la relación en el interior de las familias involucradas.

El adolescente está muy desprotegido y no reflexiona en cuanto a su persona y su autocuidado. Tampoco se lo ha educado para pensar en los mandatos culturales ni en el cuestionamiento de los modelos de relación de su propia familia.

Esa es una de nuestras tareas como adultos responsables de personas jóvenes. La sensibilización y prevención dirigida a las y los adolescentes que están construyendo un vínculo con el proyecto de vivir juntos.

Debemos poder transmitirles que una persona no es violenta de la noche a la mañana, que existen actitudes que son síntomas, y que si son detectados, pueden evitar situaciones de riesgo o futuras uniones más difíciles, como la convivencia o el casamiento. Y que para poder analizar estas actitudes es indispensable que desde el principio les ayudemos a separar el amor de la posesión, donde el factor de los celos abusivos suele ser confundido con un positivo exceso de cariño.

Debemos también reflexionar con los jóvenes sobre  que la violencia es una conducta aprendida, previa a la formación de la pareja y no cambia espontáneamente por la voluntad o las promesas.

En definitiva el trabajo preventivo exigirá evitar el menosprecio de la situación.

Es fundamental que las y los adolescentes puedan replantearse sus elecciones y cuenten con personas en quien confiar lo que les pasa para pedir ayuda.

 Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

Fuentes:

*La violencia de género abarca todos los actos mediante los cuales se discrimina, ignora, somete y subordina a las mujeres en los diferentes aspectos de su existencia. Es todo ataque material y simbólico que afecta su libertad, dignidad, seguridad, intimidad e integridad moral y/o física. Puede manifestarse como violencia Física, como Psicológica por medio de amenazas, insultos, humillaciones, desprecio, desvalorizando su trabajo, sus opiniones… Implica una manipulación en la que incluso la indiferencia o el silencio provocan en la mujer sentimientos de culpa e indefensión, incrementando el control y la dominación del agresor sobre la víctima, que es el objetivo último de la violencia de género. Dentro de esta categoría se incluyen otros tipos de violencia que llevan aparejado sufrimiento psicológico para la víctima, y utilizan las coacciones, amenazas y manipulaciones para lograr sus fines, como la violencia “económica”, en la que el agresor hace lo posible por controlar el acceso de la víctima al dinero, tanto por impedirla trabajar de forma remunerada, como por obligarla a entregarle sus ingresos, haciendo él uso exclusivo de los mismos. También es habitual que de manifieste como violencia “social”, en la que el agresor limita los contactos sociales y familiares de su pareja, aislándola de su entorno y limitando así un apoyo social importantísimo en estos casos. Y hasta como violencia Sexual, mediante presiones físicas o psíquicas que pretenden imponer una relación sexual no deseada mediante coacción, intimidación o indefensión. Aunque podría incluirse dentro del término de violencia física, se distingue de aquella en que el objeto es la libertad sexual de la mujer.

 

Publicado en Amar, Con la violencia, Ser digno | Deja un comentario