¿Es la economía…, es la inseguridad? … ¡No!… !Es el descuido!

“El descuido es ceguera, irresponsabilidad o negligencia en la convivencia humana”. (Maturana, 2014).

Los resultados de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del 12 de septiembre de 2021 deben ser observados desde y por el descuido. O sea, desde y por la ceguera, la irresponsabilidad o la negligencia de quienes nos dirigieron hasta aquí.

La mayor parte de los problemas que padece nuestra sociedad, como la pobreza, la falta de educación y la precariedad en la educación adecuada, la salud pública, el orden y la seguridad ciudadana, la falta de vivienda, de trabajo y de desarrollo económico efectivo, surgieron no solo de la falta de conocimientos, habilidades o energía de los políticos en ejercicio del poder, sino que, principalmente surgieron de la ceguera que trae consigo un vivir en el descuido. Ceguera que incluyó, necesaria pero lamentablemente, la negación del otro al que no se lo se lo vio ni percibió. Pero que el domingo votó.

Con las decisiones de gobierno que se tomaron respecto de la pandemia, que además de posibilitar el fallecimiento de mucho más de cien mil ciudadanos que no llegaron acceder a una vacunación imprescindible, produjeron la mayor debacle económica y social de la Argentina moderna, nunca como antes, quedó confirmado que hemos sido arrastrados como sociedad a una  cultura enajenada por el descuido. Lo que, sin dudas justifica que el voto no haya sido favorable al gobierno actual.

Pero, además, el resultado ha sido adverso al oficialismo porque el descuido profesado en estos dos años pasados, alejó también -irresponsable o negligentemente- toda posible reflexión sobre los reales problemas sociales y sus posibles soluciones, afirmando y profundizando las distintas teorías políticas, económicas, sociales que inventaron para justificar la insensibilidad ante el dolor que con su descuido generaron.

No puedo dejar de señalar que se pueden observar distintas circunstancias a través del tiempo, por lo menos desde la vuelta a la democracia en el año 1983, que señalan, salvo expresas y minoritarias excepciones, que el descuido no es solo característica de un solo gobierno, sino de una forma de hacer política impregnada en los distintos gobiernos que precedieron al actual. De hecho, el actual, no es el primer gobierno descuidado y reprendido electoralmente, y por lo tanto en forma democrática, por las víctimas del descuido.

Tampoco puedo dejar de señalar que, como, y si queremos, siempre podemos reflexionar sobre lo que hacemos, y en tal sentido escoger salir de la psiquis del descuido y negligencia cultural en que estamos sumergidos. Es evidente que la mayoría de la ciudadanía, así lo decidió y se manifestó en tal sentido.

Lo hicieron eligiendo votar a quienes suponen que pueden conducir un proceso de gobierno que incluya visibilizar y respetar al otro, piense como piense ese otro. A quienes más allá de la ideología sobre la que intenten justificar su accionar o sus promesas, suponen que nos son descuidados o que no lo serán.

Claro que siempre existe la posibilidad de que quienes fueron generadores y practicantes del descuido que la sociedad padece, puedan comenzar a “ver” y ser responsables o por lo menos no tan negligentes. Pero ante esto, que es una posibilidad, la ciudadanía prefirió actuar, y votar, lo que es una realidad.

Piensa bien y saldrá bien!

D.O.

Referencias.
Maturana, Humberto. (2014). “Sobre el descuido”. Matríztica, 01 Sep 2021. http://comunidad.matriztica.org/?p=23430
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