Unos minutos de reflexión: podemos cambiar si lo deseamos.

“Debemos convertirnos en el cambio que buscamos en el mundo” Gandhi)[1]


[1] Mohandas Karamchand Gandhi (Porbandar, 2 de octubre de 1869, Nueva Delhi, 30 de enero de 1948). Abogado, pensador, Político indio. Recibió el nombre honorífico de Mahatma (nombre compuesto que sánsctrito e hindi significa majā ‘grande’ y ātmā ‘alma’). Desde 1918 figuró abiertamente al frente del movimiento nacionalista indio. Instauró métodos de lucha social novedosos para la época como la huelga de hambre y en sus programas rechazaba la lucha armada y predicaba el “aimsha” o camino de la no violencia como medio para resistir al dominio británico. Pregonaba la total fidelidad a los dictados de la conciencia, llegando incluso a la desobediencia civil si fuese necesario. Además, bregó por el retorno a las viejas tradiciones indias. Lideró la “marcha de la sal”, una manifestación a través del país contra los impuestos a que estaba sujeto este producto. Encarcelado en varias ocasiones, pronto se convirtió en un héroe nacional. En 1931 participó en la conferencia de Londres, donde reclamó la independencia de la india. Gandhi y su esposa Masturba fueron encarcelados: ella murió en la cárcel, en tanto que él realizaba veintiún días de ayuno. Una vez conseguida la independencia, Gandhi trató de reformar la sociedad india, apostando por integrar las castas más bajas (los shudrá o ‘esclavos’, los parias o ‘intocables’ y los mlecha o ‘bárbaros’), y por desarrollar las zonas rurales. Desaprobó los conflictos religiosos que siguieron a la independencia de la india, defendiendo a los musulmanes en territorio hindú, siendo asesinado por ello por un fanático integrista indio, el 30 de enero de 1948   a la edad de 78 años. Sus cenizas fueron arrojadas al Río Ganges. Sobre economía política pensaba que ni el capitálñ debería ser considerado más importante que el trabajo ni que el trabajo debería ser considerado superior al capital, juzgando ambas ideas peligrosas; lo que debería buscarse es un equilibrio sano entre estos factores, ambos considerados igual de valiosos para el desarrollo material y la justicia. Gandhi llevó una vida simple, confeccionando sus propias piezas de ropa y además siendo un destacado vegetariano.
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