Asociaciones mentales de las que es conveniente desapegarnos.

Hago, como todos, elecciones basado en la creencia de que lo que elijo me hará feliz. Y también, como la mayoría de la gente, experimento la felicidad básicamente como un sentimiento mental de bien-estar. Entonces parece que la clave para vivir feliz es hacer las elecciones que no solo debieran crear ese estado mental de bien-estar, sino que en definitiva alcancen y mantengan ese sentimiento por mucho mas que un breve momento.

Pero son nuestras asociaciones subconscientes -solo las nuestras, nunca las de otros- las que rigen lo que nos permitimos creer y por lo tanto las opciones que nos permitimos tener para elegir en pos de nuestro bien-estar.

Por ello es útil identificar en nosotros tres asociaciones mentales que comunmente sabotean nuestro proceso de alcanzar ese buscado sentimiento de bien-estar, y despojarnos de de ellas.

Una asociacion mental muy comun de la que hay despojarse es asociar felicidad con abnegación, con  sacrificio, o con esfuerzo. Hacer algo para nuestro bien-estar es un camino natural -no forzado-. N0 importa cuántas veces o cuanto tiempo hacemos cosas por nosotros mismos,  si lo hacemos por obligacion o deber, y con esfuerzo, en lugar de hacerlo porque realmente nos hace felices, siempre obtendremos un triste resultado.

Otra asociación despojable, es dejar se asociar felicidad con dinero o status. Si bien perseguimos las cosas materiales y el status que pensamos nos traen,  aun alcanzándolas no son suficientes para hacernos felices mas allá del momento en que las adquirimos. Y si no nos permitimos ser felices hasta tenerlas, entonces estaremos posponiendo indefinidamente nuestra felicidad porque siempre habrá algo más que alcanzar antes de creer que podemos tener la experiencia completa de esa sensación mental de bien-estar, que es lo que realmente estamos persiguiendo y no lo sabemos.

Además hay que dejar de asociar felicidad con logros. Tal vez la paradoja más triste de la felicidad es cuando nos dejamos condicionar en la creencia de que tenemos que hacer algo, o ser algo, para merecer esa sensación de bien-estar.  Las personas que creen que no merecen ser felices, no pueden tomar las decisiones que los hagan ser felices.

Así que antes de que nada tenemos que creer que la felicidad es una de las verdades de la vida, es inhetente a la condición humana, y cada ser humano merece experimentarla. Sólo cuando estemos completamente convencidos de ello vamos a tomar las decisiones que nos traen felicidad a largo plazo.

Dejar de lado estas asociaciones cambia las decisiones que tomamos en la vida,  ya que habremos cambiado el factor de motivación. Que no es otro que el de ser feliz.

Piensa bien y saldrá bien.

D.O.

Fuente: www.burg.com.

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