El arte de amar.

La vida es un paraíso para las personas que aman apasionadamente muchas cosas. Cuanto mas apasionadamente amemos muchas cosas, mas cerca estaremos de vivir en nuestro paraíso. (1)

Erich Fromm (2)  dice que el amor no es un sentimiento fácil para nadie sea cual fuere el grado de madurez alcanzado. Y que el amor es un arte, y que entonces requiere conocimiento y esfuerzo para obtenerlo. Sin embargo muy poca gente piensa que hay algo que aprender acerca del amor, o que amar implica algún esfuerzo. Y a pesar de las abrumadoras pruebas de lo contrario,  considerar que amar es fácil, sigue siendo una idea corriente sobre el amor.

Lo cierto es que parece no existir ninguna otra actividad del ser humano que se inicie con tan grandes esperanzas y expectativas, y que fracase tan a menudo como el amor. Es así que en general partimos de una perepción errada, creyendo que el amor es una sensación placentera con la que se tropieza si se tiene suerte. Cuando el contrario, parece ser algo que siempre necesita hacerse de nuevo y rehacerse día a día, hora a hora, resucitado constantemente, reafirmarlo, atenderlo y preocuparse por él.

Fromm observó que la mayoría de los seres humanos consideran que no hace falta realizar actividad especial alguna para amar y por lo tanto para aprender a amar. Y que esa actitud  esta basado en tres premisas, que en forma conjunta o individualmente dan sustento a esta actitud facilista. Por un lado señaló que para muchos, el problema del amor consiste en ser amado, y no en amar; de allí que el problema para esa gente es como lograr que se los ame, como ser dignos de amor, consiguiendo y acrecentando su popularidad, y sex-appeal. Accionar que esta directamente relacioando con la cultura de consumo de nuestra sociedad moderna.

Por otro, estimó que la gente cree que amar es sencillo, y lo difícil es encontrar un objeto apropiado para amar o para ser amado por él. Tal como toda nuestra cultura esta basada en la idea de comprar, y la idea de felicidad del hombre moderno esta abrazada al concepto de adquirir bienes. Del mismo modo, la sensación de enamorarse sólo se desarrolla con respecto a las mercaderías humanas que están dentro de nuestras posibilidades de intercambio. De este modo dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible. Estas personas suponen que el problema del amor es el de un objeto y no de una facultad.

Y por último, incluyó como otra de las casuas por las que se considera que amar es fácil, a la confusión que existe entre la experiencia inicial de enamorarse y la de permanecer enamorado. Mas aún cuando ese inicio se combina con la atracción sexual y su consumación. La mayoría de la gente considera que la intensidad del apasionamiento, ese estar locos el uno por el otro, es una prueba de la intensidad de su amor.

Bauman (3)  se suma a este planteo afirmando que en línea con la creciente fragilidad e los vínculos humanos, la impopularidad de los compromisos a largo plazo, y la elusión  de cualquier obligación  que no sea conmigo mismo (me debo esto, me merezco esto otro, etc.), se tiende a considerar desde el principio de la relación, el amor perfecto o un fracaso. De esta forma, no se puede esperar que este amor sobreviva  a la primera riña menor, ya no digamos alprimer desacuerdo y confrontación graves. Y que es mejor abandonarlo y sustituirlo por un espécimen nuevo y mejorado que podamos confiar que sea verdaderamente perfecto.

Sin embargo, no existe ninguna otra actividad como amar, que aunque se inicie con grandes esperanzas y expectativas, fracase tan a menudo. Por lo tanto resulta evidente que algo hay que hacer para conseguir el amor. Para amar. Y según estos y otros autores parece haber una forma adecuada de superar el fracaso del amor, y el primer paso es tomar conciencia de que el amor es un arte.

Según Iván Klima (4) , hay que comparar el amor a la creación de una obra de arte. También esto exige imaginación, una concentración total, la combinación de todos los aspectos de la personalidad humana, sacrificio por parte del artista y libertad absoluta. Pero, por encima de todo, como la creación artística, el amor exige acción, es decir, actividad y comportamiento no rutinarios, además de la atención constante de la naturaleza intrínseca de la pareja, el esfuerzo por comprender la individualidad del otro u otra, y respeto. Y por último, aunque no menos importante, necesita tolerancia, la conciencia de que uno no debe imponer su punto de vista o sus ideales a su pareja ni impedirle el camino hacia la felicidad.

Si deseamos aprender a amar, entonces deberíamos proceder en la misma forma en que lo haríamos si quisieramos aprender cualquier otro arte. Porque el amor es una actividad. Comenzaremos entonces por dominar la teoria de ese arte para luego dominar la practica del mismo. Pero para llegar a dominar ese arte, debemos considerarlo de fundamental importancia. Y allí quizás radique, que las personas de nuestra cultura, a pesar de los reiterados fracasos, sólo en contadas ocasiones trata de aprender el arte de amar. Porque no obstante el profundo anhelo de amar, casi todo lo demás tiene mas importancia que el amor: éxito, dinero, prestigio, poder; y  dedicamos casi toda nuestra energía a alcanzar esos objetivos, y muy poco a aprender el arte de amar.

Ya no deberíamos dudar que la esencia del amor es trabajar por algo y hacerlo crecer. Que el amor y el trabajo son inseparables. Y que por lo tanto exige actividad constante y perdurable, y no sólo un súbito arranque. En definitiva, sin trabajo, la vida no ofrece nada  para hacerla digna de ser vivida. Ni siquiera el amor.

D.O.

Fuentes:
1.  Leo Buscaglia. Ómnibus al paraíso. EMECE. Bs. As.,1986.
2. Erich Fromm, “El arte de amar”. Ed. Paidos. Bs. As., 1979.
3. Zygmunt Bauman. “El Arte de la Vida”. Ed. Paidos 2009. Bs. As.
4. Citado en “El Arte de la Vida”. Zygmunt Bauman. Ed. Paidos 2009. Bs. As. Ivan Klima, “Between Security and Insecutity”, Thames and Hudson, 1999, págs. 60-62. El Checo Klima (nacido en Praga en 1931) es narrador y profesor de filología. Fue perseguido por nazis y comunistas, y es autor de una rica obra literaria.
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