2. CONSEGUIR EL HÁBITO.

Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito. ARISTÓTELES
En primer lugar nosotros hacemos nuestros hábitos, entonces luego  nuestros hábitos nos hacen a nosotros.


¿Que son los hábitos?

Los hábitos son cosas que hacemos repetidamente. Pero la mayor parte del tiempo no estamos consciente de que los tenemos. Son como un piloto automático. Pero hay que tener cuidado porque:

“Los hábitos nos construyen o nos destruyen”.


Algunos hábitos son buenos, como:

  • Ejercitarse regularmente.
  • Planificar
  • Mostrar respeto por otros.

Algunos son malos, como:

  • Pensar negativamente.
  • Sentirse inferior
  • Culpar a los demás.

Y otras no son realmente importantes, como:

  • Ducharse a la noche.
  • Comer yogurt con un tenedor.
  • Leer las revistas de atrás para adelante.

Debemos tener muy presente que dependiendo de cuales son nuestros hábitos, ellos nos construirán o nos destruirán.

“En definitiva  llegamos a ser lo que hacemos repetidamente.”

Lo cierto es que los hábitos son factores poderosos en nuestras vidas. Dado que se trata de pautas consistentes, a menudo inconscientes, que de modo constante y cotidiano expresan nuestro carácter y generan nuestra efectividad… o inefectividad. Pero:

“Por suerte somos mas fuertes que nuestros hábitos y podemos cambiarlos.”

Por ejemplo, tratemos de cruzar los brazos. Ahora tratemos de cruzarlos en la forma opuesta.  Como nos sentimos? Un poco extraños, no es cierto? Pero si cruzamos los brazos en la forma opuesta por 30 días seguidos, no nos sentiríamos tan extraños. Ya no tendrías que pensar en ello. Ya habríamos adquirido un nuevo hábito.

Pero es un tanto mas dificultoso cambiar un mal hábito por uno mejor.

“En muchas ocasiones el cambio de un mal hábito involucra esfuerzo y compromiso. Pero es siempre posible.”

Leamos las siguientes situaciones:

Hay demasiado que hacer y no suficiente tiempo para hacerlo. Tengo colegio, tarea, trabajo, amigos, fiestas y mi familia por sobre todo lo demás. Estoy totalmente estresado. Socorro!!!

Como me voy a sentir bien acerca de mi mismo cuando yo no logro ganar en nada? Donde sea que miro hay alguien mas inteligente, atractivo, o mas popular. No puedo dejar de pensar: “Si yo solamente tuviera su cabello, sus ropas, su personalidad, su novia o novio, entonces yo sería feliz”

Me siento con si mi vida estuviera fuera de control.

Mi familia es un desastre si pudiera sacarme a mis padres de mi espalda podría lograr vivir mi vida. Parece que ellos están constantemente presionándome, y nunca puedo ser visto satisfactoriamente por ellos.

Se que no estoy viviendo de la forma que debería. Estoy metido en todo, drogas, alcohol, sexo. Y cuando estoy con mis amigos, sólo doy  hago lo que los demás  hacen.

Comencé otra dieta. Croo que s la quinta en este año. Quiero realmente cambiar, pero no tengo disciplina para mantenerme en una dieta. Cada vez que comienzo una nueva dieta tengo esperanzas. Pero es usualmente por un corto tiempo antes de volver a caer. Entonces me siento terriblemente mal.

No me esta yendo demasiado bien en la escuela actualmente. Si no consigo pasar de año jamás ingresaré en la universidad.

Estoy triste sin razón y me deprimo frecuentemente y no se que hacer acerca de ello.

Estos problemas son reales y seguramente están fundados en nuestro hábitos. Y las herramientas para lidiar con estar realidades son los hábitos de efectividad. O visto de otro modo, las características que los adolescentes felices y exitosos de todo el mundo tienen en común.

¿Cuales son éstos hábitos?

Tal vez, para comprender mejor lo que puede ser un hábito de efectividad señalemos sus opuestos. Observemos los hábitos de los adolescentes altamente ineficaces:

Estos jóvenes….

1. Reaccionan. Los jóvenes ineficaces culpan de todo a sus padres, sus entupidos maestros o profesores, sus ruidosos vecinos, sus novios o novias, al gobierno o algo o alguien mas.  Son víctimas. No toman ninguna responsabilidad por sus vidas. Actúan como un animal. Si tiene hambre comen. Si alguien les grita, ellos contestan con un grito. Aunque saben que algo esta mal hacerlo, lo hacen.

2. Comienza sin ningún fin en mente. No tienen un plan. Evita las metas a toda costa.

3. Ponen primero lo último. Lo que es mas importante en sus vidas, no lo hacen hasta pasar suficiente tiempo de retardo hablando largamente por teléfono, navegando en la web, o haciendo nada. Siempre dejan su tarea para mañana. Están seguros de que lo importante no lo es, y que siempre hay otras cosas que hacer.

4. Piensan en Ganar – Perder. Ven la vida como una competencia. Siempre quieren llegar primeros que sus compañeros. No permiten a nadie mas ser exitosos porque si otro gana ellos pierden. Y si parece que van a perder, se aseguran de arrastrar a otro con ellos.

5. Primero hablan, y luego hacen que escuchan. Piensan que si nacieron con una boca para usarla, la deben usan siempre. Hablan mucho y siempre expresan su lado de la de la historia. Y una vez que están seguros de que los demás entendieron sus puntos de vista, entonces hacen que escuchan.

6. No cooperan. Piensan que si los demás son diferentes. Entonces ¿por qué tratar de conseguir un tiempo con ellos? El trabajo en equipo es para los incapaces. Ya que siempre tienen las mejores ideas, que es mejor hacerlo todo por esí mismo, ser su propia isla.

7. Se desgastan continuamente. Están tan ocupados con sus vidas que nunca toman tiempo para renovarse u mejorarse a si mismos. Jamás estudian. No aprenden nada nuevo.  No hacen ejercicio regularmente. Se mantienen lejos de buenos libros, o de cualquier cosa que pueda inspirarlos.

Como podemos ver, estos hábitos son ingrediente para un desastre. Sin embargo, muchos de nosotros caemos en ellos con regularidad. Y, dado esto, no es de extrañar que la vida realmente puede en ocasiones,  ser un desastre.

Hábitos de eficacia. Ahora bien, en forma opuesta a estos malos hábitos, podemos señalar los siguientes siete hábitos que poseen los jóvenes altamente efectivos del mundo. O visto de otro modo, podemos señalar que…

Los adolescente felices y exitosos de todo el mundo tienen en común las siguientes siete características:

1. Son Proactivos. Los jóvenes altamente eficaces, asumen la responsabilidad por sus vidas. Toman la iniciativa. Eligen sus propios actos, actitudes y estados de ánimo. No culpan a los demás de sus equivocaciones. Hacen lo correcto sin que se los pidan, incluso cuando nadie los esta mirando o controlando.

2. Comenzar con un fin en la mente. Definen su misión y objetivos en la vida. Hacen una planificación previa y marcar una serie de objetivos: Como hacer cosas que tengan sentido y hacerlas bien; Ser una parte importante de nuestra clase, contribuir a la misión y visión de nuestro colegio; y tratar de encontrar la manera de ser un buen ciudadano.

3. Ponen primero lo primero. Priorizan y hacen primero las cosas mas importantes. Dedican su tiempo a ocuparse de lo que es mas importantes. Eso significa decir “no” a cosas que se que no deberían hacer. Marcan prioridades, hacen un horario y siguen un plan.

4. Piensan en Ganar-Ganar. Tienen una actitud “todos pueden ganar”. Encuentran el equilibrio para conseguir lo que quieren teniendo en cuenta qué es lo que desean los demás. Cuando surgen conflictos, tratan de encontrar alternativas.

5. Primero intentan comprender para luego ser comprendidos. Escuchan a los demás sinceramente. Prestan atención a las ideas y los sentimientos de los demás. Tratar de ver las cosas desde el punto de vista. De los demás. Escuchan a los demás sin interrumpirles.

6. Sinergizan. Trabajan juntos para alcanzar mas y llegar mas lejos. Valoran las cualidades de los demás y aprenden de ellas. Se llevarse bien con los demás, incluso con aquellos que son diferentes. Trabajan bien en grupo. Tratan de aceptar las ideas de los demás para resolver problemas porque saben que si trabajan en equipo pueden encontrar mejores soluciones que si lo hiciéran de manera individual.

7. Se preparan para la acción. Se renuevan regularmente. Cuidan su cuerpo llevando una alimentación adecuada, haciendo ejercicio y durmiendo bien. Pasan bastante tiempo con la familia y amigos. Aprenden de muchas maneras y en muchos lugares, no solo en el colegio. Dedican tiempo a encontrar formas significativas de ayudar a los demás.

Claro que cada hábito puede servir de forma diferente a cada uno, o alguno de ellos serán útiles y otros no, pero seguramente viviendo alguno de los hábitos de efectividad durante algo de nuestro tiempo, puede ayudarnos a experimentar cambios en nuestra vida que jamás considerábamos posibles.

Estos 7 hábitos de efectividad pueden ayudarnos a:

  • Conseguir mayor control de nuestra vida.
  • Mejorar las relaciones con nuestros amigos.
  • Tomar inteligentes decisiones.
  • Llevarnos bien con nuestros padres.
  • Superar adicciones.
  • Definir nuestros valores y lo que mas nos importa.
  • Conseguir hacer mas en menos tiempo.
  • Incrementar nuestra autoconfianza.
  • Ser felices.
  • Encontrar balance entre el colegio, el trabajo, amigos y todo lo demás.

Pequeños escalones que ayudan al cambio. Comencemos a subirlos.

Vuelve a leer los hábitos señalados anteriormente, los de efectividad y los de inefectividad. Haz una lista de los hábitos que reconozcas en tu persona. Cual o cuales de ellos desearías cambiar y de que forma piensas que lo lograrías.

Lo que viene…

Para comenzar a conseguir hábitos positivos, o para cambiar los malos por los buenos, debemos conocer que son los  paradigmas y como funcionan.

Para ir pensando….¿Que es un Paradigma?

Un paradigma es la forma en como vemos algo, nuestro punto de vista, marco de referencia o creencia. Es un percepción sobre algo o alguien.

Los paradigmas son como anteojos. Las lentes afectan la forma en como vemos todo. Y como resultado lo que ves es lo que obtienes. Lo que vemos es lo que conseguimos o alcanzamos. Así, por ejemplo, si creemos que somos lerdos o tenemos algún retraso intelectual, esa creencia nos marcara como tales. Si creemos que nuestra hermana o hermano es lerdo, buscaremos evidencia para sostener nuestra creencia , y ella o él permanecerá como lerdo o retrasado a nuestros ojos. De  otra forma, su creemos que somos inteligentes, esa creencia cubrirá de buen onda todo lo que hagamos.

De la misma manera en que los paradigmas negativos pueden imponernos limitaciones, los paradigmas positivos pueden hacer surgir lo mejor que hay dentro de nosotros. Por eso es muy importante estar dispuestos a cambiar nuestros paradigmas cuando sea obvio que están equivocados.

Leamos la siguiente situación:
Un día estaba por tomar un vuelo desde la ciudad de Miami a New York. El vuelo se canceló y debía esperar casi cuarto horas al próximo.
Compré un café y un paquete de galletitas para hacer amena la espera. Me acomodé como pude con mi equipaje en uno de los sillones del aeropuerto cerca de la puerta de embarque, que tenía una pequeña mesa enfrente. Abrí un diario de la mañana que tenía y me dispuse a leerlo cuando tomé conciencia de un crujido sobre la mesa delante mió. Detrás del diario pude observar a un hombre joven de color, vestido con prendas deportivas que se estaba sirviendo de mi paquete de galletitas. No quise hacer ningún problema y sólo me serví una galletita del paquete, de esa forma el hombre sabría que las galletitas son mías. Uno o dos minutos pasaron y el crujido volvió a escucharse, el hombre se estaba sirviendo otra galletita.
Paso el tiempo y entre los dos consumimos casi todo el paquete. Quedó una sola galletita y estaba enojado pero no quería decir nada. Pensaba que podría tener un problema con un americano tan lejos de casa.
De repente el joven sacó la ultima galletita del paquete, la partió en dos y me ofreció la mitad deslizándola sobe la mesa. Se comió su mitad y se retiró.
Cuando me llamaron para chequear el vuelo, un par de horas después, todavía estaba enojado, pero imagínense el bochorno cuando abrí la mochila para sacar el ticket y pude ver el paquete de galletitas que había comprado. Había estado comiéndome las galletitas del muchacho.
De repente, de pensar que el muchacho era de todo menos gentil y educado. Pasé a pensar lo amable que había sido al compartir conmigo sus galletitas. Además de lo avergonzado que me sentí por ni siquiera haberle pedido permiso para servirme.

El paradigma en el que había basado todo lo que pensaba de aquél muchacho había cambiado completamente en segundos.

Fuente:
Stephen R.Covey: Los siete hábitos de la gente altamente efectiva. Paidós, 2009.
Stephen R.Covey: El líder interior: cómo transmitir e inspirar los valores que conducen a la grandeza. Paidós, 2009.
Stephen R.Covey: El octavo hábito: de la efectividad a la grandeza. 2005.
Stephen R.Covey: Primero lo primero: vivir, amar, aprender, dejar un legado. Paidós, 1997.
Stephen R.Covey: El liderazgo centrado en principios. Paidós. 1996
Sean Covey. Los 7 habitos de los adolescentes altamente efectivos. Fireside. USA. 1998.
Sean Covey, Las 6 mas importantes decisiones que los adolescentes deberán tomar. Fureside. USA. 2006

Esta entrada fue publicada en Los hábitos de efectividad. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a 2. CONSEGUIR EL HÁBITO.

  1. Denise dice:

    Hola Dani. Me pareció muy interesante y muy lindo el artículo debido a que los hábitos son algo a lo que estamos acostumbrados y probablemente no registramos de manera consciente. Está bueno parar un minuto y ponernos a pensar en cuáles son esos hábitos que nos contruyen o nos destruyen, cómo podríamos cambiarlos y de qué manera eso nos ayudaría o qué cambiaría en nosotros. La frase “Lo que vemos es lo que conseguimos o alcanzamos” es 100% verdadera y es importante recordarla cada tanto, porque trata sobre el ego y el autoestima, que (al igual que un habito) nos pueden favorecer o perjudicar, y es algo que no siempre tenemos presente.
    Desde ya, muchas gracias por compartirlo con nosotros.
    Saludos, Denise.

  2. Denise dice:

    Y me encantó el paradigma del final!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *