Dejemos de hacer suposiciones

No percibimos las cosas tal como son.

Sino que las percibimos tal como somos.

En general, tendemos a hacer suposiciones sobre todo. Y al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto. Siempre que hacemos suposiciones, nos metemos en problemas con los demás, y hasta con nosotros mismos.

Podemos suponer que los demás saben lo que pensamos y que no es necesario que digamos lo que queremos. Damos por supuesto que harán lo que queremos porque nos conocen muy bien. Pero si no lo hacen, si no hacen lo que creemos que deberían hacer, nos sentimos heridos y pensamos: ¿Cómo ha podido hacer eso? Si debería haberlo sabido. Suponemos que la otra persona sabe lo que queremos. Creamos un drama completo porque hacemos esta suposición.

Si los demás nos dicen algo, hacemos suposiciones, y si no nos dicen nada, también las hacemos. Incluso si oímos algo y no lo entendemos, hacemos suposiciones sobre lo que significa, y después, creemos en ellas. Suponemos que todo el mundo ve la vida del mismo modo que nosotros. Suponemos que los demás piensan, sienten, y juzgan como nosotros lo hacemos.

Pero también hacemos suposiciones sobre nosotros mismos. Nos sobrestimamos, nos subestimamos o nos mentimos a nosotros mismos. Por ejemplo, suponemos que somos capaces de hacer algo, y después descubrimos que no lo somos.

La razón por la cual hacemos suposiciones, es que necesitamos justificarlo todo, explicarlo y comprenderlo todo para sentirnos seguros. No importa si la respuesta es correcta o no; por sí sola, bastará para que nos sintamos seguros. Y muchas veces no tenemos el valor de preguntar.

Siempre es mejor preguntar que hacer una suposición. La forma de evitar las suposiciones es preguntar y asegurarnos de que las cosas nos queden claras.

Puede que no recibamos la respuesta esperada, pero una vez que escuchemos la respuesta, sea cual fuere ésta, ya no tendremos que hacer suposiciones porque sabremos la verdad.

Por ello, si no entendemos algo, en lugar de hacer una suposición, es mejor que preguntemos y que seamos claros.

Cuando dejamos de hacer suposiciones, nos comunicamos con habilidad y claridad. Y si somos capaces de tener una comunicación efectiva, todos nuestros problemas comienzan a resolverse.

Extraído de  “LOS CUATRO ACUERDOS – Un libro de la Sabiduría Tolteca”. Por el Dr. Miquel Ruiz quien sostiene que si somos capaces de reconocer que nuestra vida está gobernada por “nuestros acuerdos”, y nuestra vida no nos gusta, necesitamos cambiar los “acuerdos”. Cuando finalmente estemos dispuestos a cambiarlos, habrá “cuatro acuerdos” muy poderosos que nos ayudarán a romper aquellos otros necesitamos cambiar. Los cuatro acuerdos son: Ser impecables con nuestras palabras. No tomarse nada personal. No dar nada por supuesto. Y hacer siempre lo mejor que podamos. Afirma que si bien se necesita una gran voluntad para adoptar los Cuatro Acuerdos, si eres capaz de empezar a vivir con ellos, nuestra vida se transformará de una manera asombrosa.
Hace miles de años los Toltecas eran conocidos en todo el sur de México como «mujeres y hombres de conocimiento». Los antropólogos han definido a los toltecas como una nación o una raza, pero de hecho, eran científicos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados. Formaron una comunidad de maestros (naguales) y estudiantes en Teotihuacán, la ciudad de las pirámides en las afueras de Ciudad de México, conocida como el lugar en el que «el hombre se convierte en Dios».
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3 respuestas a Dejemos de hacer suposiciones

  1. Rebeca Llasag dice:

    Gracias por esos mensaje que nos ayudan a madurar nuestro ser
    Saludos

    Desde Quito Ecuador

  2. Gracias a Usted, que me acompaña en ese humilde camino.

  3. Malory dice:

    Hola, suelo suponer y en lo único que afecta eso es en mis relaciones de pareja. Me cuesta confiar, a pesar que me doy la oportunidad de amar a alguien cpn quien compartiré el resto de mi vida. Sin embargo, sueo tener discusiones por mis suposuciones, pero se originan debido a mi desconfianza, celos y esas cosas. Siempre son mis supocisiones,y crean luego temor en mi pareja. Temor a decirme cualquier cosa, porque luego alargo el mismo tema y hago suposiciones y pregunto lo mismo porque no tengo la seguridad de que me dice la verdad. Pero esto tiene la raiz en que dentro de los rimeros meses dr relacion, el me mintió de una pequeña cosa, que no tenía por qué mentir. Segumn él dijo, que tenía el temor de que yo memolestara y empzara a hacer ideas falsas sobre él. Hablo de mi primer novio, de tanta desconfianza que me creó l, preferí dar por terminada la relación. Y así me pasa cada vez que alguien quiere empezar una relacion amprosa conmigo, sin embargo ya tengo el temor de epezar una nuebva relacion seria.
    Se me hace dificil solucionar este problema. Ayuda, por favor.

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